Palermo, entre el verde, el arte y las mesas que nunca duermen
Palermo no necesita demasiada presentación: es el barrio más grande de la Ciudad de Buenos Aires y, a la vez, el más fragmentado en identidades. Hay un Palermo Verde, un Palermo Soho, un Palermo Hollywood, un Palermo Botánico, un Palermo Chico… Cada uno con sus rincones, sus personajes y sus códigos. Caminarlo es como atravesar varias ciudades en una sola.
Aquí va un recorrido ampliado, con datos, direcciones y guiños barriales, para perderse en Palermo sin culpa.
El pulmón verde de Buenos Aires
El Parque Tres de Febrero, más conocido como Bosques de Palermo, concentra lagos, senderos y un aire de domingo perpetuo. El Rosedal, con más de 18.000 rosas, se encuentra en Av. Infanta Isabel 900. Al lado está el Lago Regatas, con botes a pedal, y el puente griego, que parece diseñado para selfies y propuestas de casamiento improvisadas.
A pocos metros, el Jardín Botánico Carlos Thays (Av. Santa Fe 3951) guarda más de 1.500 especies vegetales. A pasos, el Jardín Japonés (Av. Casares 2966), con peces koi, teteras ceremoniales y un aire zen que contrasta con el ruido de Av. Libertador.
El barrio del arte y la bohemia
En Palermo Soho, delimitado entre las calles Honduras, Thames y Serrano, las paredes son lienzos: murales, graffitis y frases urbanas se combinan con galerías emergentes y locales de diseño. El Pasaje Russel y el Pasaje Soria son como museos al aire libre, gratuitos y sin horarios.
En Palermo Hollywood, alrededor de Av. Dorrego y Honduras, los viejos estudios de TV dieron paso a bares, cervecerías y parrillas modernas. Allí, las calles Humboldt y Fitz Roy concentran la movida nocturna.
Cultura para todos los gustos
El Planetario Galileo Galilei (Av. Sarmiento y Belisario Roldán) sigue siendo el ovni barrial, con proyecciones astronómicas y talleres para chicos.
El Malba queda técnicamente en Palermo Chico (Av. Figueroa Alcorta 3415) y reúne lo mejor del arte latinoamericano.
También destacan la Casa de Victoria Ocampo (Rufino de Elizalde 2831), refugio de escritores y diplomáticos, y el Ecoparque (ex Zoológico, Av. Las Heras y Av. Sarmiento), hoy en transición hacia un espacio educativo y ambiental.
Comer y beber en clave palermitana
- Don Julio Parrilla (Guatemala 4699): carne argentina en su máxima expresión, votada entre las mejores parrillas del mundo.
- El Preferido de Palermo (Jorge Luis Borges 2108): fachada rosa, vermú con sifón y platos clásicos con un twist.
- Uptown (Arévalo 2030): un bar temático ambientado como una estación de subte neoyorquino.
- Tres Monos (Guatemala 4899): cócteles de autor reconocidos entre los diez mejores bares del planeta.
Si el plan es más relajado, Palermo Soho ofrece cafés de autor como Lattente (Thames 1891) o Full City Coffee House (Thames 1535), donde el café colombiano se mezcla con mesas llenas de laptops.
Ferias y rincones escondidos
La Feria de Plaza Cortázar (Honduras y Serrano) explota los fines de semana con artesanos y turistas en busca de recuerdos.
La Feria Festiva, en Plazoleta Güemes (Av. Santa Fe y Gurruchaga), mezcla diseño, ropa y música en vivo.
Más al norte, la Plaza Alemania (Av. del Libertador y Cavia) ofrece silencio, esculturas y sombra para picnic.
Palermo es un collage: parques históricos, calles con graffitis, cafés de moda, parrillas de culto y espacios culturales que mezclan tradición y vanguardia. Todo cabe en este barrio que se expande sin pedir permiso.
Quien lo recorra puede empezar en los lagos del Rosedal, seguir por un mural de graffiteros en Honduras, perderse en un vermú de El Preferido y terminar mirando estrellas en el Planetario. Palermo es así: siempre cambiante, siempre palpitante, siempre porteño.