Desde poco después de las 14 de ayer, en una plaza cruzada por cordeles con banderas de todos los países, aunque mayormente de Argentina y China, más de cien puestos de gastronomía inundaban el aire con el aroma de especias orientales, junto a los de artesanías y productos representativos de la cultura china.
El dragón que otorga buenaventura a quien lo toca se paseó entre la multitud que celebraba el inicio del año chino 4712, aún bajo un cielo encapotado y esporádicas lloviznas, en la porteña plaza de Barrancas de Belgrano, donde esa comunidad asiática realiza la fiesta central, que durará todo el fin de semana.
La fiesta es presentada por la Embajada China en Argentina, organizada por la Fundación Muralla Dorada y la Asociación Civil de Inmigrantes Sino-Argentina de Ultramar Para Mujeres y Adolescentes y auspiciada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La celebración oficial comenzó casi a las 19 -con retraso debido a las lluvias- con el despertar del dragón en el escenario, mediante la ceremonia de “pinchadura de pupilas†para que abra los ojos, a cargo de autoridades chinas y argentinas.
Este acto fue precedido por varios discursos, de los cuales el último fue el del embajador de la República Popular China, Yin Hengmin, quien destacó que “la presencia de tantos argentinos en esta fiesta es una muestra de la buena convivencia y de la amistad de chinos y argentinos en Buenos Aires y todo el paísâ€.
El diplomático señaló que “el Caballo es símbolo de rapidez y habilidad y es un animal amigo de los humanos y en especial de los argentinos, que practican varios deportes a caballo en los que se destacan y siempre gananâ€.
También deseó que en este año su país tenga mayor desarrollo y se amplíen y profundicen las relaciones con Argentina, que “tuvieron un crecimiento del 5,5% en el comercio bilateral en 2013â€, y que eso traiga “prosperidad y felicidad para todosâ€.