Edificio Residencial en Casares y Gelly
Una joya de vidrio entre los jardines: la torre residencial de Casares y Gelly redefine el lujo en Palermo
Desde la esquina estratégica de Casares y Gelly, una torre de 33 pisos se eleva con elegancia sobre el corazón verde de Buenos Aires. Su silueta moderna y su envolvente acristalada desafían el cielo porteño, mientras abrazan el espíritu clásico del parque que la rodea.
Ubicado en el límite oriental del barrio de Palermo, sobre el borde mismo del Parque Tres de Febrero, este edificio residencial de lujo se presenta como un ícono contemporáneo del diseño arquitectónico internacional. Finalizada en el año 2002, la torre fue desarrollada por el Grupo Macri y diseñada en colaboración con el estudio neoyorquino Rafael Viñoly Architects, junto al arquitecto asociado argentino Felipe Tarsitano.
Construida en acero y hormigón, y revestida en piedra caliza, aluminio y vidrio, la estructura se asienta en el borde de un tradicional jardín japonés y mira hacia los espacios verdes más emblemáticos de la ciudad: los Bosques de Palermo, el Hipódromo Argentino, el Aeroparque Jorge Newbery y el inmenso espejo del Río de la Plata.
Arquitectura para mirar y ser mirada
Las cuatro fachadas de la torre están atravesadas por grandes ventanas panorámicas, y cada una de sus unidades cuenta con amplios balcones salientes, algunos de los cuales rodean esquinas completas, creando un diálogo permanente entre el interior y el paisaje urbano.
La configuración de la torre está cuidadosamente diseñada:
- Las plantas bajas albergan dos departamentos por nivel, todos con al menos una terraza privada.
- Los pisos intermedios ofrecen unidades de una sola planta, que van desde los 465 hasta los 743 metros cuadrados brutos, con seis a ocho dormitorios.
- En la cima, tres dúplex coronan el edificio con vistas ininterrumpidas y salas de estar de doble altura, totalmente acristaladas.
Pero lo más impresionante es su corona: una envolvente de vidrio de seis pisos que recubre los penthouses y remata la torre como si fuera un faro urbano de transparencia y lujo.
Privacidad, exclusividad y diseño inteligente
Cada departamento tiene acceso privado desde los ascensores, gracias a dos núcleos de circulación vertical que recorren toda la altura del edificio. Los interiores, generosos en metros cuadrados, están pensados para familias numerosas y ofrecen configuraciones flexibles, espacios abiertos y circulación fluida.
El edificio también incluye cocheras subterráneas para residentes, un detalle que no solo garantiza comodidad sino también seguridad en uno de los rincones más codiciados del mapa inmobiliario de Buenos Aires.
Un ícono palermitano con firma global
El proyecto de Casares y Gelly no solo destaca por su arquitectura elegante y su ubicación privilegiada, sino también por su carácter internacional. Fue ideado por uno de los estudios más prestigiosos del mundo –Rafael Viñoly Architects– y ejecutado con precisión por la Constructora Sudamericana, en colaboración con los ingenieros estructurales de Soubie, Fernández y Asociados.
Con un total de 29.830 metros cuadrados construidos, esta torre se transformó rápidamente en una referencia dentro del universo residencial de alto estándar en Palermo Chico.
¿Una postal del futuro?
En tiempos en que la ciudad busca repensar su vínculo con los espacios verdes, el edificio de Casares y Gelly aparece como una síntesis perfecta entre arquitectura de vanguardia y respeto por el entorno. Su emplazamiento en el borde del parque, su diseño que prioriza la visual y la conexión con el exterior, y su elegancia contenida, lo colocan como un verdadero hito del urbanismo residencial en la ciudad.
¿Puede Buenos Aires aprender algo de esta fusión entre lujo, paisaje y diseño sustentable?
¿Vos ya lo conocías? ¿Qué opinás de este tipo de desarrollos frente a los espacios públicos más importantes de la ciudad?