Planetario de la Ciudad de Buenos Aires “Galileo Galileiâ€
Será el martes 15 de abril a la madrugada, y se verá en todo el país.
El Planetario de Buenos Aires organizará un evento especial -público y gratuito- para observar el eclipse con varios telescopios, pantalla gigante y música.
Los esperamos el próximo martes 15 (noche del lunes 14), a partir de las 3:00 hs, en la entrada del Planetario de Buenos Aires, Av. Sarmiento y Av. Figueroa Alcorta.
Durante la madrugada del martes 15 de abril, nuestro satélite se zambullirá durante unas horas dentro del enorme cono de sombra de la Tierra. Y lejos de desaparecer, quedará bañada por un etéreo color rojizo-anaranjado. Será un eclipse total de Luna, uno de los espectáculos más grandes de la naturaleza. El fenómeno se observará, a simple vista, en Argentina y en toda América.
Espectáculo en el cielo
Como en todos los eclipses, en la noche del lunes 14 al martes 15 de abril habrá Luna Llena. Y al principio, nada raro sucederá. Pero bien pasada la medianoche del lunes, las cosas comenzarán a cambiar. Primero, muy tímidamente: a la 1:53 hs, la Luna ingresará en la penumbra (la parte externa de la sombra terrestre). Será, técnicamente hablando, el comienzo del eclipse. Sin embargo, no notaremos prácticamente nada hasta un rato más tarde. El verdadero show comenzará a las 2:58 hs, cuando la Luna ingresará en la “umbra†(la parte central del cono de sombra terrestre). Minuto a minuto, la redondeada sombra de la Tierra ira cubriendo el disco lunar, trazando un “mordisco†oscuro cada vez más grande.
A las 4:07 hs, la Luna ya estará completamente sumergida en la umbra terrestre: será el inicio de la “totalidad†del eclipse. Su fase central y más espectacular. Durante los siguientes 78 minutos, nuestro satélite quedará débilmente iluminado con un suave color rojizo-anaranjado (resultado de la refracción de algo de luz solar, por acción de la propia atmósfera terrestre, hacia el interior del cono de sombra).
Final del eclipse
La “totalidad†del eclipse lunar finalizará a las 5:24 hs. A partir de ese momento, la blanca e intensa luz solar directa irá ganando nuevamente el disco selenita. La Luna saldrá de la “umbra†a las 6:33 hs (ya en pleno crepúsculo matutino). Será el final del verdadero eclipse (sólo restará algo más de una hora de la etapa penumbral final, que es prácticamente irrelevante).
El próximo eclipse total de Luna visible desde Argentina (en forma completa, porque habrá otros dos en el medio, de los cuales sólo veremos sus inicios, pero no la “totalidadâ€, ni la parte final) será el 28 de septiembre de 2015. Mientras tanto, sólo nos resta esperar a la madrugada del próximo martes 15 de abril: para nuestra región, será el mayor espectáculo astronómico de 2014.
Además de esta gacetilla, el Planetario de Buenos Aires ha elaborado un artículo más completo, que incluye un gráfico específico con las instancias y horarios exactos del fenómeno. Consultar:
http://www.planetario.gob.ar/eclipse_luna_2014.html

Tres en línea
Los eclipses lunares no son fenómenos muy habituales. Y la causa es sencilla: la órbita de la Luna está inclinada unos 5º con respecto a la terrestre. Y por eso, la mayoría de las veces nuestro satélite pasa por debajo o por arriba del enorme cono de sombra (de 9000 kilómetros de diámetro) que nuestro planeta proyecta hacia el espacio. Pero de tanto en tanto, el Sol, la Tierra y la Luna forman una línea perfecta Y entonces se produce un eclipse total (a veces, esa alineación no es tan exacta, y sólo se produce un eclipse parcial). Sin embargo, el hecho de que ocurra un eclipse no garantiza que podamos verlo: además, hace falta estar en la mitad del planeta que, durante el fenómeno, mira hacia el satélite. O dicho de otro modo: hay que tener a la Luna por encima del horizonte local del observador. Y bien, en la madrugada del martes 15 de abril no sólo habrá eclipse, sino que también estaremos en la zona correcta para verlo.
Espectáculo en el cielo
Como en todos los eclipses, en la noche del lunes 14 al martes 15 de abril habrá Luna Llena. Y al principio, nada raro sucederá: en Buenos Aires y alrededores, la Luna asomará por el horizonte del Este poco después de las 18:00 hs. Y por varias horas la veremos completamente normal: blanca, redonda y muy brillante. Pero bien pasada la medianoche del lunes, las cosas comenzarán a cambiar. Primero, muy tímidamente: a la 1:53 hs, la Luna ingresará en la penumbra, es decir, la parte externa de la sombra terrestre. Será, técnicamente hablando, el comienzo del eclipse. Sin embargo, no notaremos prácticamente nada hasta un rato más tarde…
El verdadero show comenzará a las 2:58 hs: ubicada a más de 50º de altura sobre el horizonte Noroeste, la Luna ingresará en la “umbraâ€, la parte central del cono de sombra terrestre. Minuto a minuto, la redondeada sombra de la Tierra ira cubriendo el disco lunar, trazando un “mordisco†oscuro cada vez más grande. Será una metamorfosis lenta, pero imparable. Un drama astronómico que, durante milenios, fue interpretado por diferentes culturas como la partida, la desaparición, y hasta la propia muerte de la Luna (la palabra eclipse viene del griego, y significa “abandonarâ€).
“Totalidadâ€: la Luna rojiza
A las 4:07 hs, la Luna ya estará completamente sumergida en la umbra terrestre: será el inicio de la “totalidad†del eclipse. Su fase
central y más espectacular. Y durará exactamente, 78 minutos. El máximo eclipse será a las 4:46:47 hs (ver gráfico), cuando nuestro satélite alcanzará su mayor profundidad dentro de la “umbraâ€. Sin luz solar directa, la Luna debería desaparecer del cielo durante esta fase del eclipse. Y sin embargo, eso no ocurrirá: durante la “totalidad†del eclipse, nuestro satélite quedará débilmente iluminado con un suave color rojizo-anaranjado. Pero… ¿por qué?
Este bonito truco astronómico tiene una explicación. Durante un eclipse lunar, la atmósfera terrestre (y fundamentalmente su capa más baja y densa, la troposfera) refracta algo de luz solar hacia el interior del cono de sombra. Y es justamente esa débil luz la que salva a la Luna de la oscuridad total. La mayor parte de esa luz refractada corresponde a las longitudes de onda del rojo y el naranja: por eso, durante la “Totalidadâ€, la Luna se “tiñe†de tonos rojizos y anaranjados. Sin embargo, esos colores no son siempre exactamente iguales.
Ni tampoco lo es el débil brillo lunar. Hay variaciones. Y esas variaciones dependen de la cantidad de polvo atmosférico terrestre (generalmente de origen volcánico): cuanto más limpio esté el aire, más anaranjada y brillante será la Luna durante el la “totalidad†del eclipse. Y cuanto más cargado de polvo, más rojiza, rojiza oscura y hasta amarronada. ¿Qué color tendrá esta vez? La respuesta está en camino.
La parte final del eclipse
La “totalidad†del eclipse lunar finalizará exactamente a las 5:24:35 hs. de la madrugada del martes 15. En ese momento, vista desde Buenos Aires y alrededores, nuestro satélite aún estará
a unos generosos 23º de altura sobre el horizonte del Oeste. El resto del eclipse será como ver la película al revés: minuto a minuto, la blanca e intensa luz solar directa irá ganando nuevamente el disco lunar. La Luna saldrá de la “umbra†a las 6:33 hs (ver gráfico), ya en pleno crepúsculo matutino, y a 10º sobre el horizonte Oeste. Será el final del verdadero eclipse (sólo restará algo más de una hora de la etapa penumbral final, que es prácticamente irrelevante). De punta a punta, la parte más interesante del fenómeno habrá durado más de 3 horas y media.
Y bien, aquí estamos, a punto de presenciar una nueva demostración del impecable
funcionamiento de la maquinaria celeste. Tan perfecta, y tan confiable, que es posible saber,
con total certeza, que el próximo eclipse total de Luna visible desde Argentina (en forma completa, porque habrá otros dos en el medio, de los cuales sólo veremos sus inicios, pero no la “totalidad†ni la parte final) será el lunes 28 de septiembre de 2015. Mientras tanto, sólo nos resta contar los días, las horas, los minutos y los segundos que nos separan del gran eclipse del próximo martes 15 de abril. Para nuestra región, será, sin lugar a dudas, el mayor espectáculo astronómico de 2014.