Receta simple para el Día de la Harina: galletas secas de harina y agua
En la historia de la cocina existen preparaciones que nacieron de la necesidad y terminaron convirtiéndose en clásicos. Una de ellas es la galleta seca de harina y agua, una receta extremadamente simple que se remonta a la alimentación de marineros, soldados y viajeros.
Con apenas dos ingredientes se obtenía un pan crocante, resistente y fácil de conservar.
Ingredientes
- 250 gramos de harina de trigo
- 120 a 140 ml de agua
- (Opcional: una pizca de sal)
Preparación
- Colocar la harina en un bol amplio.
- Agregar el agua de a poco mientras se mezcla con una cuchara o con las manos.
- Formar una masa firme, similar a la de las pastas caseras.
- Amasar durante 5 minutos hasta que quede lisa.
- Estirar la masa con palo de amasar hasta dejarla de unos 3 milímetros de espesor.
- Cortar discos o rectángulos pequeños.
- Pincharlos con un tenedor para que no se inflen.
- Hornear a 180 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que estén secas y doradas.
Cómo se comen
Estas galletas tienen un sabor neutro y una textura crocante.
Tradicionalmente se acompañan con:
- queso
- manteca
- dulce de leche
- miel
- o simplemente con café o mate
También pueden romperse y agregarse a sopas o guisos.
Un gesto simple que atraviesa siglos
Celebrar el Día de la Harina no es solamente hablar de panadería moderna o de técnicas profesionales. También es recordar que, con un puñado de harina y un poco de agua, la humanidad aprendió a transformar el grano en alimento.
Un gesto pequeño que, desde hace miles de años, sigue sosteniendo la mesa de todos.