Cuidar las venas de las piernas requiere conductas que se suman a las que se
recomiendan para la salud arterial. Responde el Dr. Miguel Angel Gramajo
Booth, flebólogo universitario, miembro del American College of Phlebology,
investigador pionero en sistemas de reparación venosa sin extirpación.
¿El mejor ejercicio para la circulación venosa es caminar? ¿Qué otros se
pueden recomendar?
Son recomendables todos los ejercicios que impliquen traslación, como el
jogging, el trote, la caminata y la bicicleta, sea fija o móvil. Todos ellos
favorecen el retorno venoso.
Hay varios mecanismos que el organismo usa para llevar la sangre desde los
pies hacia arriba durante la marcha. Uno es estimular el “corazón
plantarâ€, la suela venosa de Lejars, una red de venas en la planta del pie,
que por compresion ayuda a que la sangre suba por las venas desde los pies
hacia la ingle. El otro mecanismo con el que se ayuda al retorno venoso es
cuando utilizamos lo que se llama “el corazón periféricoâ€, esto es el
conjunto de músculos de la pantorrilla o soleo-gemelar. Al contraerse y
distenderse estos músculos hacen un efecto de bombeo que genera mas presión.
¿Como influyen las enfermedades como diabetes, hipertension, colesterol,
etc. en las venas y las piernas en especial?
Las cosas que son malas para las arterias no siempre lo son para las venas.
Pero si nos mantenemos con mejores valores de glucemia, colesterol y tensión
arterial y no tenemos sobrepeso, vamos a sentirnos mejor. El exceso de
colesterol y el cigarrillo no están entre los factores de riesgo de las
várices, aunque sí lo sean para enfermedades muy graves de las arterias de
las piernas, como las patologías que obstruyen con placas de ateroma.
Igualmente, los que mas deben tener cuidado de no sumar factores de riesgo
para las várices son ciertas personas que tienen una tendencia de orden
genético a que su tejido conectivo sea laxo, se “estire†o se afloje. Estas
personas tienen mayor propensión a tener pie plano, hemorroides, prolapsos,
hernias y várices. No hay un tratamiento para eso, solo corrección y
tratamiento sintomático, a veces quirúrgico.
¿Cómo influye la menopausia en la salud venosa?
Muchas mujeres relacionan la menopausia con la aparición de más arañitas o
varices pero no esta comprobado. Hay una teoría que relaciona las
alteraciones neurovegetativas – del sistema nervioso – de la postmenopausia
con la fragilidad venosa y se puede suponer que el desbalance hormonal
genere tendencia a derrames. Los cambios de niveles hormonales de la mujer
sí producen riesgo de várices en el embarazo y hay una relación directa
entre los derrames venosos y el consumo de anticonceptivos. Ninguna mujer
que toma anticonceptivos debe fumar porque aumenta su riesgo de sufrir
trombosis y tromboflebitis. Lo mismo vale para las terapias de reemplazo
hormonal.