Mañana a las 19:00 comienza el ciclo “Extraños en la nocheâ€, sesiones sonoras para ambientar la muestra Le Parc Lumiére, con obras originales del CLAEM (Centro Latinoamericano de Experimentación Musical) compuestas y grabadas en el Instituto Torcuato Di Tella. En funciones semanales se podrá apreciar la obra cinética del artista, sonorizada por composiciones electroacísticas argentinas producidas entre 1966 y 1974.
Sesiones sonoras para ambientar una de las salas de la muestra Le Parc Lumiére, con obras originales del CLAEM (Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales) compuestas y grabadas en el Instituto Torcuato Di Tella. En funciones semanales y a determinados intervalos se podrá apreciar la obra cinética del artista, sonorizada por composiciones electroacísticas argentinas producidas entre 1966 y 1974. Se trata de un verdadero tesoro cultural de la música académica contemporánea argentina, que sobrevivió al tiempo en su forma original en cinta abierta para ser digitalizado por el equipo del Laboratorio de Investigación y Producción Musical (LIPM) del Centro Cultural Recoleta.
Este tipo de composición musical pionera en el uso de sintetizadores y generadores de frecuencias como parte de los instrumentos disponibles para la obra académica, abreva en las mismas preocupaciones estéticas que teían Le Parc y el GRAV (Groupe de Recherch’ dé Art Visuelle). Un doble programa de cuarenta minutos (distribuido en dos sesiones de veinte minutos con intervalos) con obras originales, realizadas en el marco del CLAEM que dirigía el maestro Alberto Ginastera y algunas, ya en los primeros años 70, en el CICMAT (Centro de Investigación en Medios de Comunicación Masiva, Arte y Tecnología) sucedóneo del laboratorio ditelliano.
Actividad incluida en la entrada al museo.
Programador: Fernando García.
Mezcla y producción: Gabriel Lucena.
La Academia Pitman de la música moderna
Por Fernando García
Juan Carlos Paz, uno de los compositores
latinoamericanos más importantes del siglo XX, había
definido así la producción que bajo la órbita de Alberto
Ginastera, su contrafigura, se llevaba a cabo en los
estudios que el Instituto Di Tella había dispuesto
para el CLAEM (Centro Latinoamericano de Altos
Estudios Musicales) con el auspicio de un subsidio de
la Fundación Rockefeller. Medio siglo después de la
polémica estética, la producción que sobrevive en este
soundtrack se asemeja a un mensaje encapsulado que al
abrirse solo deja lugar al asombro. Realmente pasó esto
en Buenos Aires?