Casa Cavia. De la mano del chef Pablo Massey, discípulo de Francis Mallmann, se puede disfrutar de platos “distinguidosâ€, sin abandonar la esencia tradicional de la gastronomía argentina.
Palermo Chico necesitaba un establecimiento «classy» que lo definiera. Un lugar que pudiera hallar la mistura perfecta entre una gastronomía de lujo, fragancias inolvidables y la riqueza de una buena lectura. Para eso, el reconocido chef Pablo Massey apeló a una antigua residencia de principios de siglo ubicada enfrente de la Plaza Alemania para establecer un sitio inédito en el barrio. Así surgió Casa Cavia, cuya arquitectura y ambientación reflejan una perfecta contradicción entre lo moderno y ofrece una ecléctica propuesta que une el mundo de los libros, la naturaleza y los sabores.
La casa fue remodelada por el estudio inglés Kallos Turin. Se trata de una planta baja encerrada entre dos edificios, un reducto que invita al silencio y a la reflexión en medio del caos porteño. Originalmente se llamaba Residencia Bollini Roca y su nombre fue resignificado en 2014.
El padre de la criatura y el responsable de los exclusivos platos de la carta es Pablo Massey, discípulo de Francis Mallmann, que tiene otros dos emprendimientos gastronómicos -La Panadería y Puerta Tres- y que gracias a Casa Cavia se dio el gusto de poder desenvolverse profesionalmente en el barrio de su infancia.
Su estilo radica en la heterogeneidad. Puede combinar lo clásico con lo moderno, y agregarle una pizca de lo rústico y otra de lo refinado. Para el experimentado chef, la esencia del establecimiento se basa en prestar atención a «los más antiguos placeres del hombre: saciar el hambre y la sed».
El menú de Casa Cavia es amplio y diverso. Se apela a productos frescos y de estación para el desarrollo de platos simples y únicos.
Hay ofertas de la gastronomía más tradicional argentina, influenciadas por las diferentes culturas extranjeras: italiana, española, francesa y árabe. A la hora del té, también se puede disfrutar de la pâtisserie, a cargo de Próspero Velazco.
Casa Cavia prepara revolucionarios cócteles y organiza un «8 o’clock tea» con riquísimos tentempiés del reconocido chef y diversos tragos de Inés de los Santos a base de gin. Los placeres nobles dialogan entre sí e invitan a una experiencia de otro mundo en pleno corazón de Palermo. Abre todos los días desde las 9 hasta las 21.30 horas.