Miles de corredores y familias participaron este domingo 9 de noviembre en la tradicional Carrera UNICEF por la Educación, con punto de partida en Av. Figueroa Alcorta y Dorrego, en el corazón de Palermo. Dos circuitos —10K y 2K— pusieron en movimiento a toda la Ciudad en una jornada solidaria y deportiva a beneficio de los programas educativos de UNICEF Argentina.
Una mañana luminosa en Palermo
Desde las primeras horas del domingo, el Parque 3 de Febrero se llenó de color, energía y emoción. La esquina de Figueroa Alcorta y Dorrego, epicentro de tantas carreras porteñas, fue nuevamente escenario de la Carrera UNICEF por la Educación 2025, un clásico solidario que reunió a más de 8.000 participantes entre corredores, familias y voluntarios.
El sol acompañó desde temprano. A las 7:30 comenzó la entrada en calor, y a las 8:00 en punto se largó la competencia de 10 kilómetros, con corredores profesionales, amateurs y equipos de empresas. Diez minutos después, fue el turno del recorrido participativo de 2K, ideal para caminar en familia, con chicos, cochecitos y hasta mascotas.
Correr por una causa
El objetivo de la jornada fue recaudar fondos para los programas educativos que UNICEF desarrolla en todo el país, orientados a mejorar la calidad de los aprendizajes y garantizar que todos los chicos y chicas puedan acceder a una educación inclusiva y de calidad.
La recaudación de las inscripciones se destina a fortalecer la enseñanza en lectura, escritura y matemáticas, especialmente en contextos de mayor vulnerabilidad.
“Cada paso cuenta, y cada kilómetro recorrido representa un compromiso con el futuro de miles de estudiantes argentinos”, destacaron los organizadores desde el escenario principal, donde también se realizaron sorteos, shows y reconocimientos a los ganadores de cada categoría.
Palermo, capital del running solidario
El circuito de la carrera volvió a mostrar lo mejor de Palermo: el verde de los bosques, los lagos reflejando el amanecer, el aroma a eucaliptos y las veredas repletas de espectadores alentando.
El recorrido de 10K incluyó tramos por Av. Figueroa Alcorta, Av. Sarmiento y Av. del Libertador, mientras que el 2K recorrió un trayecto más corto, ideal para los más pequeños.
Durante toda la mañana, se ofrecieron puestos de hidratación, servicios médicos, guardarropas y sectores de recuperación, además de actividades recreativas para los niños, a cargo de voluntarios de UNICEF y organizaciones barriales.
Voces y emociones
“Correr por los chicos te llena el alma”, comentó una participante que llegó desde Vicente López junto a su hijo de seis años. “Venimos todos los años, y cada vez hay más gente. Palermo se transforma en una fiesta”, agregó.
Otro corredor, docente de escuela pública, aseguró: “No se trata de competir, sino de acompañar una causa que nos une. Todos queremos un país donde los chicos aprendan mejor y tengan oportunidades”.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de un show musical y la entrega de premios simbólicos, donde lo importante no fue el podio, sino el mensaje: la educación es la carrera más importante que todos debemos correr juntos.
Un clásico que deja huella
Con esta edición 2025, la Carrera UNICEF por la Educación reafirma su lugar como uno de los eventos solidarios más esperados del calendario porteño. Su espíritu combina el deporte con el compromiso social, y su escenario —el barrio de Palermo— se consolida como punto de encuentro entre la vida saludable, la familia y la solidaridad.
Miles de fotos inundaron las redes con el hashtag #CarreraUNICEF, multiplicando el mensaje a todo el país.
Palermo volvió a latir al ritmo del running solidario. Bajo los árboles del Rosedal y las miradas curiosas de los vecinos, miles de pasos dibujaron una misma meta: educar es transformar el futuro.
La Carrera UNICEF no solo fue un evento deportivo, sino una celebración colectiva del esfuerzo, la empatía y la esperanza.
Porque cuando se corre por los chicos, cada zancada vale doble.