Levantada en 1985 sobre una parcela de más de media manzana, la torre de Beruti 3340 es una de las grandes piezas de la arquitectura moderna de Palermo. Tiene departamentos amplios, parque, piscina, gimnasio, seguridad y cuatro subsuelos. Actualmente, las unidades publicadas rondan entre 385.000 y 500.000 dólares, con expensas que pueden alcanzar el millón de pesos mensuales.

En la calle Beruti 3340, entre Bulnes y Avenida Coronel Díaz, se levanta uno de los edificios residenciales más reconocibles de Palermo. En su basamento funciona desde hace años un supermercado Disco; enfrente se encuentran la sede de la Comuna 14, en Beruti 3325, y el complejo Cinemark Palermo, ubicado en Beruti 3399. A pocos metros aparece el Alto Palermo Shopping, cuyo acceso principal se encuentra en Avenida Santa Fe 3253.

Pero la torre no nació como consecuencia del shopping. Es anterior. El edificio fue terminado alrededor de 1985, mientras que el Alto Palermo abrió sus puertas el 17 de octubre de 1990. Es decir, cuando el centro comercial todavía no existía, la mole de Beruti ya dominaba el perfil de una zona que conservaba buena parte de su tejido tradicional de casas, edificios medianos y terrenos vinculados a la antigua Cervecería Palermo.

Una obra de Mario Roberto Álvarez y Horacio Baliero
La autoría más documentada corresponde a los arquitectos Mario Roberto Álvarez y Horacio “Bucho” Baliero. Algunas inmobiliarias mencionan únicamente a Álvarez, pero distintas reseñas arquitectónicas atribuyen la obra a ambos profesionales.

Mario Roberto Álvarez fue una figura central del Movimiento Moderno argentino. Su estudio proyectó obras como el Teatro General San Martín, el edificio SOMISA, la sede de IBM y, años más tarde, la torre Le Parc. Su arquitectura se caracterizó por la precisión funcional, el orden de las estructuras, la ausencia de ornamentos innecesarios y una atención casi obsesiva a los detalles constructivos.
Baliero perteneció a otra vertiente igualmente rigurosa de la modernidad argentina. Fue integrante de la Organización de Arquitectura Moderna, docente de la UBA y autor de obras premiadas en la Argentina y España. Desde la FADU se recuerda especialmente su compromiso con una arquitectura austera, necesaria y construida desde la lógica del uso.
La combinación de ambos explica buena parte del carácter del edificio: una gran estructura residencial sin gestos decorativos gratuitos, apoyada sobre una planta baja comercial y rodeada por espacios abiertos, servicios comunes y circulaciones claramente diferenciadas.

Una parcela de más de media manzana
Una reseña arquitectónica del conjunto señala que la propiedad ocupa aproximadamente 7.697 metros cuadrados, con unos 60 metros de frente por 130 metros de profundidad, extendiéndose entre Beruti 3340 y Arenales 3359. También identifica cuatro subsuelos destinados principalmente a estacionamiento y servicios.
Las fuentes no cuentan los niveles de la misma manera. La reseña arquitectónica habla de 27 pisos residenciales, mientras que una publicación inmobiliaria actual cataloga el edificio como una construcción de 30 plantas. La diferencia probablemente se debe a la inclusión o exclusión de la planta baja, los niveles técnicos y sectores comunes.
El sistema resistente no aparece detallado en una memoria técnica pública disponible en internet. Sin embargo, por su fecha, altura, modulación y características visibles, todo indica que fue construido mediante una estructura independiente de hormigón armado, con losas, columnas, tabiques resistentes y núcleos rígidos para ascensores y escaleras. La confirmación exacta requeriría consultar los planos municipales o el plano de propiedad horizontal.
Exteriormente predominan la repetición modular, las bandas de balcones, los paños de carpintería y una volumetría que evita la medianera continua. La torre se despega del suelo y deja buena parte de la parcela destinada al parque y a los servicios colectivos: una solución característica de las grandes urbanizaciones modernas del siglo XX.
Cómo son los departamentos de Beruti 3340
No todos los departamentos tienen la misma superficie ni distribución. Los avisos disponibles permiten identificar unidades de tres y cuatro ambientes, varias de ellas con dependencia de servicio, balcones, cochera y baulera.
Una unidad de cuatro ambientes publicada en el tercer piso tiene 127 metros cuadrados totales, de los cuales 117 son cubiertos y aproximadamente 10 corresponden al balcón. Cuenta con palier semiprivado, hall de recepción, living comedor integrado al balcón, cocina con comedor diario, lavadero independiente, dependencia con baño, doble circulación y dormitorio principal en suite. También posee cochera fija y baulera. Su precio de publicación es de 500.000 dólares.
También aparecen unidades de tres ambientes con alrededor de 110 metros cuadrados, dos dormitorios, tres baños, dependencia o sector de servicio, balcón y cochera. Es una superficie muy superior a la de la mayoría de los tres ambientes construidos actualmente en Palermo, que suelen ubicarse entre los 60 y los 80 metros cuadrados.
Las plantas responden a una concepción residencial tradicional: cocina separada, comedor diario, lavadero, ingreso de servicio, dormitorios alejados del área social y balcones vinculados al living. Muchas unidades conservan parquet, calefacción central o por losa radiante y agua caliente central. Las remodeladas suelen incorporar cocinas abiertas, pisos contemporáneos, aire acondicionado individual y baños renovados.
Parque, piscina y servicios comunes
El edificio ofrece prestaciones que en la década de 1980 todavía no eran habituales en cualquier torre porteña: parque interno, piscina, solárium, gimnasio, plaza de juegos para chicos, cocheras subterráneas, bauleras, seguridad durante las 24 horas, ascensores de servicio y grupo electrógeno para los sectores comunes.
Estos servicios explican una parte importante de las expensas. No se paga solamente el mantenimiento del ascensor y la limpieza del hall: hay personal de seguridad, instalaciones centrales, jardín, piscina, bombas, ascensores múltiples, subsuelos y una enorme superficie común que conservar.
Cuánto cuesta vivir en la torre
Al 17 de julio de 2026, los precios de publicación encontrados son los siguientes:
Tres ambientes de aproximadamente 110 metros cuadrados: entre 385.000 y 450.000 dólares, según el piso, las vistas, el estado de conservación y la cochera.
Cuatro ambientes de 127 metros cuadrados, reciclado, con dependencia, cochera y baulera: alrededor de 500.000 dólares.
El rango publicado se ubica aproximadamente entre 3.500 y 4.100 dólares por metro cuadrado. Las unidades completamente recicladas, situadas en pisos altos o con mejores vistas pueden superar ese promedio. Las que requieren actualizar baños, cocina, instalaciones o carpinterías deberían venderse por debajo.
Estos montos son precios solicitados por los propietarios. El precio final de una escritura puede ser menor y depende de la negociación, el estado jurídico de la unidad, la disponibilidad de cochera, la orientación y la necesidad de venta.
Cuánto se paga de expensas
Los avisos actuales muestran expensas cercanas a los 825.000 pesos mensuales para una unidad de tres ambientes y aproximadamente un millón de pesos para otra propiedad de unos 110 metros cuadrados.
Por lo tanto, una referencia razonable para mediados de 2026 es de entre 800.000 y un millón de pesos mensuales, aunque el importe puede variar según el porcentual de copropiedad, la cochera, las expensas extraordinarias y las deudas o trabajos especiales del consorcio.
Una publicación de la unidad de cuatro ambientes informa “111 pesos” de expensas, cifra que evidentemente corresponde a un error de carga o de lectura del portal y no debe tomarse como válida.
Por qué es un ícono de Palermo
Beruti 3340 representa un momento particular de la transformación urbana de Palermo. Fue proyectado cuando las torres residenciales con grandes parques todavía eran excepcionales y cuando el barrio no estaba atravesado por el actual circuito de shoppings, gastronomía, cines y desarrollos inmobiliarios de alta densidad.
La obra introdujo una pequeña ciudad vertical: viviendas, circulaciones diferenciadas, estacionamientos, espacios deportivos, parque y comercio en una única parcela. No buscó imitar una mansión francesa ni esconder su estructura detrás de adornos. Se mostró como lo que era: una enorme máquina residencial moderna.
Cinco años después llegó el Alto Palermo. Luego aparecieron nuevas torres, hoteles, bancos, locales y complejos comerciales. El edificio quedó entonces integrado a un paisaje que, de alguna manera, había anticipado.
Hoy continúa siendo una referencia visual de la calle Beruti y una pieza valiosa para comprender cómo Palermo comenzó a crecer hacia arriba. No es un monumento histórico protegido ni una atracción turística convencional, pero forma parte del patrimonio moderno y cotidiano del barrio: ese patrimonio que miles de personas ven todos los días y pocas veces se detienen a mirar.
Dirección: Beruti 3340, Palermo.
Año aproximado de finalización: 1985.
Arquitectos: Mario Roberto Álvarez y Horacio Baliero.
Cantidad de niveles: alrededor de 27 pisos residenciales; algunos avisos informan 30 plantas totales.
Subsuelos: cuatro, según reseñas arquitectónicas.
Servicios: parque, piscina, gimnasio, juegos infantiles, cocheras, bauleras, vigilancia y grupo electrógeno.
Valores de venta en julio de 2026: entre 385.000 y 500.000 dólares para las unidades relevadas.
Expensas estimadas: entre 800.000 y un millón de pesos mensuales, según unidad y liquidación.
Beruti 3340 permanece allí, firme y sobrio, viendo cómo cambió todo a su alrededor. Primero fue la torre; después vino el Alto Palermo. Y esa cronología, que suele olvidarse, explica por qué el edificio merece ser reconocido como uno de los hitos edilicios del barrio.