Después del éxito de Starbucks, las marcas internacionales de comida rápida están redescubriendo el mercado argentino. Durante años, la mayoría de las grandes cadenas internacionales de gastronomía se cansaron de fracasar en Buenos Aires, aunque el panorama empezó a cambiar a partir de la de cafeterías norteamericanas, que hace cuatro años inauguró su primera sucursal en el shopping Alto Palermo y hoy cuenta con más de 60 tiendas distribuidas en Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza.
Alto Palermo fue precisamente el lugar elegido por la cadena de pollo frito KFC, que, en su segunda incursión en el país, acaba de inaugurar un megalocal compartido por Wendy’s, otra de las marcas que están de regreso en Buenos Aires.
Las aperturas de KFC y Wendy’s se inscriben dentro de un proceso más amplio de incursión de las marcas internacionales en el país que también incluye las próximas llegadas de las cadenas de comida china PF Chang’s -que ya está construyendo su primera tienda sobre la avenida Libertador, en Martínez- y China Wok (ya inauguró en Chile y su próximo destino será Buenos Aires).
Detrás de los regresos de KFC y Wendy’s está el grupo Degasa, que también es uno de los socios de Havanna. “Starbucks rompió con el paradigma de que las marcas internacionales no funcionan en el mercado argentino y ahora nuestro objetivo es seguir creciendo en el país, trayendo nuevas marcas y desarrollando las que ya tenemosâ€, explicó Damián Pozzoli, uno de los socios de Degasa.
En Degasa destacan que el local de Wendy’s que se inaugurpó hace un año se convirtió en 2012 en la tienda número uno de la cadena en el mundo tanto en facturación en dólares como en tickets. “Con Wendy’s vamos a inaugurar al menos otros dos locales en los shoppings Abasto y Unicenter, mientras que con KFC también planeamos sumar otra sucursalâ€, explicó Pozzoli.