Por Karina Segura, de Magneto (www.magnetoregalos.com)
No es una misión imposible, pero requiere planificación y un trabajo previo, pues encontrar el regalo para un adolescente puede ser una tarea compleja. ¿Cómo lograr dar con él con éxito? Es simple, siguiendo la intuición y conociendo al agasajado de cerca. Y si esto no es posible, claro está, siempre se puede pedir alguna ayuda a sus familiares más cercanos.
Regalar es una acción que siempre beneficia a las dos partes: el que recibe se pone contento ante la sorpresa, y el que busca el regalo adecuado para el otro tiene una labor placentera frente a él. Porque regalar muchas veces implica días de elaboración.
Cuando uno tiene que hacer un regalo, primero debe conocer muy de cerca a la persona agasajada para poder sorprenderla ya sea porque es algo que desea hace mucho, porque tiene que ver con sus hobbys, qué deporte practica o si necesita algo especial para desarrollarse. Entonces, cuando ese lazo afectivo está dado uno busca un objeto que represente a quien lo recibirá, y de ese modo queda de lado el peligro de regalar algo que nos guste a nosotros, pero solo a nosotros.
Para los jóvenes es muy importante que lo que reciben los identifique, pues se sienten contenidos en ese gesto. Así, las chicas ya empiezan a tener preferencia por los accesorios, esos que las muestra todavía algo niñas, pero “ya son grandesâ€. Entonces, los peluches de Kitty ya no van, pero sí una carpeta divertida para llevar a la facultad o la bandeja para para poder apoyar la notebook con la gatita estampada.
Para ellos, puede ser una buena oportunidad empezar a estimularles un tiempo libre compartido, entonces se les puede regalar un juego de dardos (hay con ventosas), vasos personalizados y siempre está el que sigue con el hobby de armar escenarios o muñecos.
Los deportistas siempre necesitan artículos que tengan que ver con su actividad, desde bolsos y mochilas hasta ropa para poder ir a entrenar.
Por último, para sus cuartos, uno no puede equivocarse cuando les acerca elementos que los ayuden a ordenar. Así, organizadores para el escritorio, carteleras con corcho o imantadas, cuadros divertidos son siempre bienvenidos. Las chicas, además de esto, reciben con sonrisas los objetos como alhajeros y cajas para guardar sus pequeños “objetos preciadosâ€.