Un método ancestral, adaptado a la vida moderna, podría ser la clave para un envejecimiento saludable y autónomo.
La independencia en la vejez suele estar amenazada por la pérdida de fuerza muscular, especialmente en las piernas, lo que aumenta el riesgo de caídas y dependencia. Un estudio de la Universidad de Tohoku (Japón) reveló que dedicar apenas cinco minutos diarios al Rei-ho, una práctica tradicional japonesa, mejora de forma significativa la movilidad y la fuerza en adultos mayores.
El Rei-ho se basa en gestos simples —sentarse, levantarse, caminar— realizados de manera lenta, consciente y controlada. Originalmente ligado a los samuráis y a la etiqueta japonesa, hoy se plantea como una herramienta de salud accesible: no requiere equipamiento, puede hacerse en casa y se adapta a cualquier condición física.
Los investigadores comprobaron que la práctica cotidiana fortalece la extensión de rodilla, fundamental para caminar o ponerse de pie sin ayuda. “Estos resultados sugieren que el Rei-ho puede ayudar a las personas mayores a mantener su independencia”, afirmó la doctora Ayaka Ogasawara, líder del estudio.
La propuesta es simple: cinco minutos al día bastan para frenar el deterioro funcional y reducir el riesgo de lesiones. Además de su eficacia clínica, el Rei-ho recupera una costumbre cultural que hoy puede exportarse al mundo como una estrategia de prevención y bienestar en la tercera edad.