12 de enero – Día del Maestro Pizzero y Pastelero: un oficio que define la cultura popular
Cada 12 de enero se celebra en la Argentina el Día del Maestro Pizzero y Pastelero, en conmemoración de la fundación del Sindicato de Trabajadores Pasteleros, Confiteros, Heladeros, Pizzeros y Alfajoreros (STPCHyA), creado el 12 de enero de 1946. La fecha rinde homenaje a un oficio esencial de la cultura popular, ligado al trabajo, la constancia y la transmisión de saberes.
En ese marco, la historia de Ramón Loreto resume como pocas el espíritu de la profesión. Nacido en Misiones, llegó a Buenos Aires a los 18 años con la intención de trabajar y progresar. Hoy, a los 69, nunca hizo otra cosa que ser pizzero.
Su recorrido comenzó en la histórica Pizzería Las Palmas, en Lanús, donde ingresó como bachero y fue rápidamente reconocido por su habilidad natural para la masa y el ritmo del horno. Desde entonces pasaron 54 años y Ramón continúa en el mismo lugar, convertido en un referente indiscutido de la zona sur.
Su nombre y su retrato quedaron inmortalizados en una de las paredes de la pizzería bajo la leyenda “Maestro Pizzero – Ramón Loreto”, en un homenaje que reunió a dueños, compañeros, familia y clientes. Ramón es el custodio de la receta tradicional de la pizza al molde directa: masa trabajada, poca levadura y abundante muzzarella, una fórmula que se mantiene intacta generación tras generación.
Las Palmas también se distingue por una particularidad única: dos hornos empotrados, uno sobre el otro, con frentes en paredes contiguas, una disposición singular que permite elaborar más de 500 pizzas por noche. Ramón llegó a hacer solo entre 250 y 300 pizzas por turno.
Trabaja de lunes a lunes, con franco los miércoles, y salvo excepciones se lo encuentra al mediodía frente al horno. Además de su trayectoria, destaca su rol formador: hoy sigue enseñando a los más jóvenes, convencido de que el oficio se sostiene compartiendo el conocimiento.
Este 12 de enero, Día del Maestro Pizzero y Pastelero, el reconocimiento pone en valor una tradición viva, hecha de trabajo, identidad y cultura gastronómica argentina.