Susto en Palermo: hallaron una munición de guerra junto a un contenedor de basura
Un episodio tan inesperado como inquietante alteró la calma barrial en Palermo durante la tarde del martes 14 de enero. Un vecino encontró una munición de guerra abandonada junto a un contenedor de residuos, a metros de una esquina transitada y muy cerca de un establecimiento educativo.
El hallazgo ocurrió en la intersección de Juan Francisco Seguí y Lafinur, una zona residencial con edificios bajos, movimiento peatonal constante y vida cotidiana de barrio. Fue el encargado de un edificio quien, al sacar la basura, detectó un objeto extraño sobre la vereda y decidió dar aviso inmediato.
Un proyectil militar en plena vereda
Tras la intervención policial, se confirmó que se trataba de un proyectil de artillería calibre 75 milímetros, un tipo de munición de uso militar. El Escuadrón Antibombas de la Policía de la Ciudad desplegó un operativo preventivo que incluyó el acordonamiento de la zona y la interrupción momentánea del tránsito.
Según informaron fuentes oficiales, el proyectil contaba con espoleta pero no tenía carga explosiva activa, lo que redujo el riesgo inmediato. Aun así, el protocolo fue estricto: la munición fue retirada bajo custodia especializada para ser trasladada a un sitio seguro donde será detonada de manera controlada.
Preocupación vecinal y un colegio a pocos metros
El dato que más inquietó a los vecinos fue la cercanía del hallazgo con un colegio ubicado a menos de 60 metros. Si bien no había actividad escolar por el receso de verano, el episodio encendió alarmas entre quienes viven y circulan habitualmente por la zona.
Durante el operativo, residentes observaron con atención el despliegue de móviles policiales y especialistas en explosivos. No hubo evacuaciones masivas, pero sí un perímetro de seguridad que se mantuvo durante toda la intervención.
Investigación en curso
El hecho quedó bajo la órbita del Juzgado Federal N° 10, que abrió una investigación para determinar el origen del proyectil y cómo llegó a ser abandonado en plena vía pública. No se descarta que haya sido descartado por un particular, aunque por el momento no hay detenidos ni imputados.
Desde el Escuadrón Antibombas remarcaron que cualquier objeto de origen militar, incluso sin carga, debe ser tratado como potencialmente peligroso y jamás manipulado por civiles.
Palermo, entre la postal y lo inesperado
Palermo es cafés, plazas, bicicletas, perros y veredas vivas. Pero también es una ciudad atravesada por capas de historia, depósitos olvidados, mudanzas, demoliciones y objetos que aparecen donde no deberían. Lo ocurrido dejó una sensación rara: la de que incluso en los barrios más cotidianos pueden emerger restos de otro tiempo, con riesgos reales.
Las autoridades insistieron en un mensaje claro a los vecinos: ante cualquier objeto sospechoso, no tocar, no mover y avisar de inmediato. La prevención, una vez más, empieza por el ojo atento del barrio.