Palermo, Recoleta y Barracas proponen una agenda para mirar de cerca aquello que suele pasar desapercibido: las esculturas que vuelven restauradas a una plaza, los libros que encuentran una segunda vida y los emprendimientos que sostienen el pulso de un barrio.
Buenos Aires se puede recorrer con una guía turística, claro. Pero también con curiosidad: preguntándose dónde terminan las esculturas cuando desaparecen de una plaza, qué historias guardan los libros usados antes de caer en nuestras manos o quién fabrica los objetos que aparecen en una feria barrial. Los próximos días ofrecen tres planes distintos, gratuitos y bien porteños, para salir del circuito automático y mirar la Ciudad con otros ojos.
La primera parada será en Palermo, el martes 1 de septiembre a las 10, con una visita poco habitual al Patio de las Esculturas MOA, en avenida Adolfo Berro 3880. La propuesta, gratuita y con inscripción previa, comienza con un recorrido por Plaza Sicilia y continúa en el espacio donde se recuperan, limpian y restauran los monumentos y obras de arte que forman parte del paisaje urbano.
Ese patio funciona como una especie de hospital de esculturas. Allí llegan piezas dañadas por el paso del tiempo, la humedad, la contaminación, el vandalismo o simplemente por los años de estar a la intemperie. El recorrido permitirá conocer las tareas de conservación, reparación y reposición que hacen posible que estatuas, fuentes, placas y monumentos vuelvan a ocupar su lugar en parques y veredas. Es una salida ideal para vecinos, estudiantes, amantes de la arquitectura y curiosos que alguna vez se preguntaron qué sucede detrás de escena antes de que una obra histórica regrese a la plaza como si nada hubiera pasado.
La actividad se suspende por lluvia. La inscripción y la información completa están disponibles en la agenda oficial de la Ciudad.
El segundo viaje no necesita valija ni máquina del tiempo: alcanza con ir al Centro Cultural Recoleta, Junín 1930, el sábado 5 y domingo 6 de septiembre, desde las 12. Allí se realizará una nueva edición de FLU, la Fiesta del Libro Usado, con entrada gratuita para argentinos y residentes e ingreso por orden de llegada hasta completar la capacidad.
La feria reunirá librerías especializadas y mesas repletas de títulos que ya tuvieron otros lectores, otras casas y, posiblemente, otras vidas. El encanto del libro usado está ahí: uno busca una novela y encuentra una dedicatoria, una marca hecha con lápiz, una vieja boleta como señalador o una edición que ya no se consigue. La FLU le suma a esa cacería literaria charlas, lecturas, entrevistas, música en vivo y dos cierres de lujo: Nación Ekeko tocará el sábado a las 17.30 y Paula Maffia cerrará el domingo a la misma hora.
El sábado habrá además una charla sobre el Borges de Bioy Casares con Lucas Adur y Juan Maisonnave; luego conversarán Ricardo Romero y Esther Cross, y Gabi Borrelli dará el discurso de apertura. El domingo, Cecilia Bona propondrá la charla “Todos somos lectores”; Susana Villalba y Tom Maver compartirán poesía, y Juan Mattio entrevistará a Liliana Heker. En caso de lluvia, la feria será reprogramada para el 4 y 5 de octubre. Toda la grilla puede consultarse en la información oficial de FLU.
La tercera escapada lleva a Barracas, uno de esos barrios que mantienen una relación más franca con la calle y el comercio de cercanía. El sábado 29 de agosto, de 11 a 19, la Plaza Islas Malvinas —en la esquina de 20 de Septiembre y Caboto— recibirá una nueva edición de la Feria Voces del Sur. El acceso será libre y gratuito; las compras se pagan en cada puesto, como corresponde.
Más de cuarenta emprendimientos vecinales ofrecerán indumentaria, calzado, accesorios, artesanías, objetos de decoración, productos de almacén y bazar, cosmética, cuidado personal, juguetes didácticos y propuestas para chicos. Buena parte de los proyectos está liderada por mujeres, y ése es justamente el valor de esta feria: no busca parecerse a un shopping al aire libre, sino dar visibilidad al trabajo real de quienes producen, venden y sostienen la economía cotidiana del barrio.
Si llueve, la actividad se suspende. Los detalles están en la agenda oficial de Feria Voces del Sur.
En una misma semana, Buenos Aires propone entrar al taller donde se curan los monumentos, revolver libros con pasado y caminar una feria construida por vecinos. Tres recorridos que no aparecen siempre en las postales clásicas, pero que explican bastante mejor cómo respira una ciudad.