En distintos países del sudeste asiático, especialmente en Tailandia, Indonesia y algunas regiones de Filipinas, las larvas de escarabajo de palma son consideradas un alimento tradicional. Ricas en proteínas, grasas saludables y minerales, hoy también son procesadas industrialmente para elaborar pastas untables similares a un paté.
Ingredientes
- 250 gramos de larvas de escarabajo de palma o producto equivalente procesado
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharadita de jengibre rallado
- 2 cebollas de verdeo picadas
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharada de aceite de sésamo
- Pimienta negra a gusto
- Semillas de sésamo tostadas
Preparación
Primero se doran las larvas en una sartén caliente durante unos minutos hasta que liberen parte de su grasa natural. Luego se incorporan el ajo, el jengibre y la cebolla de verdeo, revolviendo constantemente para integrar los sabores.
Una vez cocido todo el conjunto, se procesa hasta obtener una pasta homogénea. Se agrega salsa de soja, aceite de sésamo y pimienta negra. La mezcla debe quedar cremosa y brillante.
Se deja enfriar y se sirve sobre tostadas, pan de campo, galletas de arroz o como acompañamiento de vegetales frescos.
¿A qué sabe?
Quienes la consumen habitualmente describen un sabor que recuerda a una mezcla de manteca, nuez, almendra y mariscos suaves. Su textura se asemeja a la de un paté tradicional o una crema untable.
Un alimento con historia
Aunque para muchos occidentales resulte extraño, la entomofagia —el consumo de insectos— forma parte de la dieta de más de dos mil millones de personas en el mundo. Las Naciones Unidas han señalado en diversas oportunidades que los insectos podrían convertirse en una importante fuente de proteínas para una población mundial en crecimiento.
En Asia, estas preparaciones ya dejaron de ser una curiosidad exótica para transformarse en productos industriales que se venden en mercados, ferias gastronómicas y comercios especializados. Una muestra de cómo la cocina del futuro muchas veces rescata costumbres ancestrales.