Una librería especializada en arte que reúne una exquisita selección de títulos sobre pintura, fotografía, diseño, ilustración, teatro, cine, ensayo, teoría y crítica y una galería dedicada a artistas emergentes son dos de los pilares de Quimera del Arte. Este espacio cultural, inaugurado el mes pasado en Palermo, también ofrece cocina de autor.
A primera vista, el amplio local ubicado en la esquina de Humboldt y Nicaragua parece uno de los tantos restaurantes modernos del barrio. Con grandes ventanales a la calle, mesas bajas y sillones de cuero, en el frente funciona un bar, donde es posible sentarse a disfrutar algunos de los libros, catálogos o revistas temáticas que ofrece la biblioteca. Allí están colgadas imágenes de Diego Ortiz Mugica y Ariel Levinas, entre otros fotógrafos invitados por el curador Gabriel Bitterman, director de Quimera.
El sector destinado a los libros se encuentra justo en el medio, entre la cafetería y la galería de arte. En la librería se pueden conseguir desde ediciones de lujo, ideales para coleccionistas, hasta libros infantiles de autores nacionales y extranjeros. En la página web quimeradelarte.com y en facebook.com/QuimeraDelArte está disponible el catálogo completo, además de las novedades editoriales y algunos títulos recomendados. En la galería, que funciona en forma autónoma, se inauguran todos los meses muestras de artistas jóvenes. Hasta fines de enero se exhiben las coloridas pinturas de Natalia Lo Bello.
Bitterman contó que la idea de crear un espacio que integrara arte, libros y delicatessen surgió al buscar un formato diferente de la galería tradicional que, según opina, “suele resultar hostil y no invita a la gente a entrarâ€. Decidió, entonces, sumar actividades gratuitas como conciertos, charlas con artistas, cursos y encuentros literarios. En la última edición del Gallery Nights de Palermo, Quimera convocó a los músicos Diego Penelas y Nicolás Ferrero para que improvisaran a partir de proyecciones de imágenes artísticas. El público pudo recorrer el lugar y admirar las obras expuestas con música de fondo interpretada en vivo. “La sesión fue una especie de ensayo abierto para el ciclo semanal que haremos en febreroâ€, completó Bitterman, quien define Quimera como “un lugar de encuentro para los amantes de los libros y las artesâ€..