La diabetes no avisa: avanza en silencio, desgasta los órganos y, si no se controla, puede cambiar la vida de una persona para siempre. En la antesala del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra cada 14 de noviembre, los especialistas advierten sobre las graves complicaciones que surgen cuando la enfermedad no se trata con la seriedad que merece.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 30% de los pacientes con diabetes desarrollará alguna complicación ocular, y uno de cada diez puede perder la visión por retinopatía diabética, una enfermedad que daña los vasos sanguíneos de la retina. Pero el daño no se detiene ahí: los riñones, el corazón, los nervios y los pies también pagan el precio del descuido.
El cuerpo pasa factura
Cuando la glucosa se mantiene alta durante meses o años, los tejidos se inflaman y las arterias se deterioran. El cuerpo intenta adaptarse, pero poco a poco pierde terreno. Los primeros signos suelen ser pequeños: visión borrosa, hormigueo en las extremidades, heridas que tardan en cicatrizar o una fatiga que no se va.
Con el tiempo, sin control ni seguimiento médico, pueden aparecer enfermedades renales, amputaciones, infartos o accidentes cerebrovasculares. Y la retinopatía, ese enemigo silencioso, puede dejar a muchos sin vista antes de que aparezca el primer síntoma.
“El problema es creer que la diabetes se controla solo con una pastilla. El verdadero control es un estilo de vida completo: alimentación, actividad física, controles médicos y seguimiento emocional”, explicó el Dr. Guillermo Iribarren, coordinador de la campaña del Consejo Argentino de Oftalmología (CAO).
Qué hacer para no llegar tarde
El control médico regular es la primera línea de defensa. Las personas con diabetes deben realizarse al menos una vez por año los siguientes chequeos:
Fondo de ojo, para detectar retinopatía diabética.
Análisis de sangre, para medir glucemia, colesterol y función renal.
Control de pies y piel, para evitar heridas que puedan complicarse.
Electrocardiograma o estudios cardiovasculares, según indicación médica.
Además, los especialistas recomiendan mantener un peso saludable, comer con moderación y evitar el consumo excesivo de azúcares simples. La actividad física regular, aunque sea caminar 30 minutos diarios, mejora la sensibilidad a la insulina y fortalece el sistema cardiovascular.
Campaña nacional para cuidar la vista
El Consejo Argentino de Oftalmología realizará una jornada de atención gratuita el viernes 28 de noviembre, abierta a toda persona con diabetes, sin límite de edad ni turno previo.
Se atenderá por orden de llegada en distintos puntos del país.
El listado de sedes puede consultarse en www.oftalmologos.org.ar/diabetes2025
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“El diagnóstico temprano salva la vista y mejora la calidad de vida. La prevención es más barata y más humana que cualquier tratamiento tardío”, insistió el Dr. Iribarren.
Cuidarse es un acto de amor propio
Vivir con diabetes no significa resignarse, sino aprender a convivir con conciencia y responsabilidad. Controlarse no es una obligación médica: es una manera de seguir viendo, caminando y disfrutando de la vida sin miedo.
El Día Mundial de la Diabetes nos recuerda que la salud no se posterga. Porque el cuerpo, tarde o temprano, pasa factura.