Con una masa tierna, un generoso corazón de dulce de membrillo y el aroma inconfundible de la panadería, las pepas siguen siendo una de las grandes compañeras del mate en los hogares argentinos. Simples, económicas y deliciosas, son un símbolo de las meriendas de toda la vida.
Hay aromas que despiertan recuerdos. El de unas pepas recién horneadas es uno de ellos. Basta entrar a una panadería y ver esas pequeñas galletas de masa mantecosa con su clásico centro de dulce de membrillo para entender por qué siguen ocupando un lugar privilegiado en la mesa de los argentinos.
Aunque hoy existen versiones con dulce de leche, batata, frutos rojos o chocolate, la tradicional pepa de membrillo continúa siendo la favorita. Su origen no está completamente documentado, pero se cree que nació de la adaptación local de recetas europeas de pequeños bocados dulces, transformándose con el tiempo en un ícono de la pastelería argentina.
La receta tradicional
Ingredientes
- 125 g de manteca a temperatura ambiente.
- 125 g de azúcar.
- 1 huevo.
- 1 yema.
- 270 g de harina 0000.
- 1 cucharadita de polvo de hornear.
- Esencia de vainilla.
- Ralladura de medio limón.
- 200 g de dulce de membrillo.
Preparación
- Batir la manteca con el azúcar hasta obtener una crema.
- Agregar el huevo, la yema, la vainilla y la ralladura de limón.
- Incorporar la harina junto con el polvo de hornear hasta formar una masa suave.
- Llevar a la heladera durante unos 30 minutos.
- Formar pequeñas bolitas y colocarlas sobre una placa enmantecada.
- Presionar el centro con el dedo o el mango de una cuchara.
- Colocar un trocito de dulce de membrillo previamente ablandado con unas gotas de agua.
- Cocinar en horno precalentado a 170-180 °C durante 12 a 15 minutos. Deben quedar apenas doradas, conservando su color claro.
El secreto de una buena pepa
Los maestros panaderos coinciden en algunos consejos fundamentales:
- No trabajar demasiado la masa para que conserve su textura tierna.
- Refrigerarla antes de hornear.
- Utilizar un buen dulce de membrillo, que mantenga su forma durante la cocción.
- Evitar que las pepas se doren en exceso para conservar su característica suavidad.
La mejor compañía para el mate
Las pepas son una presencia habitual en desayunos y meriendas. Se disfrutan con mate, café, té o chocolatada, y también son una opción clásica para llevar al trabajo, al colegio o compartir en reuniones familiares.
Pocas recetas representan tan bien la pastelería cotidiana argentina. Sin estridencias ni modas pasajeras, las pepas siguen demostrando que los sabores más sencillos suelen ser los que permanecen para siempre.