Pasaje Del Signo: Un rincón oculto de Buenos Aires
El Pasaje Del Signo, uno de los secretos mejor guardados del barrio de Palermo, se extiende discretamente entre las calles Jerónimo Salguero y Medrano. Aunque sus estrechas veredas y silenciosas fachadas pueden pasar desapercibidas para el ojo inexperto, este pequeño enclave es testigo de la rica historia y cultura porteña.
Resumen: Ubicado entre las calles Jerónimo Salguero y Medrano, el Pasaje Del Signo en Palermo es un rincón poco conocido de Buenos Aires. Este pasaje residencial, con su numeración del 4000 al 4100, alberga pequeños negocios y sitios de interés que mantienen viva la esencia del barrio.
Historia y Características
El Pasaje Del Signo se despliega de Este a Oeste, abarcando una única cuadra cuyo recorrido numerado va del 4000 al 4100. Este enclave residencial casi carece de negocios, brindando un respiro de tranquilidad en medio de la vibrante Palermo. Al entrar desde Jerónimo Salguero, cerca de la esquina a la izquierda, se encuentra la peluquería Arakaki Asato Victoria Ritsuko, un salón de belleza discreto pero con años de tradición en el pasaje.
Comercio Local y Tradición
Hacia el final de la cuadra, en Medrano 4087, se ubica un lavadero que, al igual que muchos otros establecimientos del pasaje, parece invisible para quienes no frecuentan la zona. Este carácter de anonimato y discreción es, sin duda, el denominador común del Pasaje Del Signo.
En la esquina con Medrano, encontramos Tutto Pane, una panadería modesta pero renombrada por sus exquisitos miñoncitos, representando lo mejor de la repostería porteña. Frente a este local, la verdulería “Deverduras” ha ido ganando popularidad y fidelidad con los años, consolidándose como un punto de referencia para los vecinos.
Sitios de Interés Cercanos
A poca distancia del pasaje, se hallan la Plaza Güemes, junto con la Iglesia y el Colegio Guadalupe, así como el Boulevard Charcas con el Instituto Divino Corazón. La Plazoleta Monte Ararat, homenaje a la región y monte homónimo en Armenia, también se encuentra en las inmediaciones. Hacia el otro extremo del mapa, la Plaza Unidad Latinoamericana, conocida localmente como Plaza Medrano, añade un toque de verde y comunidad al barrio.
El Legado de Norberto Javier del Signo
El nombre del pasaje rinde homenaje a Norberto Javier del Signo, abogado cordobés que apoyó fervientemente la Revolución de Mayo. Junto a sus hermanos Javier, Carlos y Santiago, se convirtió en uno de los primeros cordobeses en respaldar el movimiento emancipador. Su hermana, Juana Del Signo, es recordada como una de las Patricias Argentinas.
Norberto del Signo tuvo una destacada carrera como asesor del gobierno de Salta y auditor del ejército enviado desde Buenos Aires a las provincias norteñas. Participó en batallas cruciales como Cotagaita, Suipacha, Huaqui y la primera Sipe-Sipe. Aunque su nombre fue considerado para reemplazar al Director Supremo Posadas y para ser diputado al Congreso de Tucumán, nunca fue elegido. Su vida, marcada por el fervor patriótico y el compromiso con la causa revolucionaria, se extendió entre 1777 y 1817.
El Pasaje Del Signo, con su tranquila atmósfera y su rica historia, es una joya oculta que refleja la esencia del pasado y presente de Buenos Aires, un rincón donde la historia y la vida cotidiana se entrelazan en perfecta armonía.
Los pasajes de Buenos Aires
Los pasajes de Buenos Aires son pequeñas calles de una cuadra que encierran una rica historia y un encanto único. Estos pasajes, a menudo desconocidos por muchos, son testigos silenciosos de la evolución de la ciudad y ofrecen una mirada íntima a su arquitectura y vida urbana.
Pasaje Roverano
Ubicado en el barrio de Monserrat, el Pasaje Roverano conecta la Avenida de Mayo con la calle Hipólito Yrigoyen. Inaugurado en 1918, es uno de los pasajes más emblemáticos de Buenos Aires. Su arquitectura de estilo ecléctico y su historia ligada a la inmigración italiana lo convierten en un lugar fascinante para explorar.
Pasaje Rivarola
Este pasaje, situado en el barrio de San Nicolás, entre las calles Bartolomé Mitre y Tte. Gral. Juan Domingo Perón, fue construido en 1926. El Pasaje Rivarola es conocido por sus edificios simétricos de estilo francés y su ambiente tranquilo, que contrasta con el bullicio del centro porteño.
Pasaje de la Piedad
En el barrio de Balvanera, entre las calles Mitre y Bartolomé Mitre, se encuentra el Pasaje de la Piedad. Este pasaje debe su nombre a la Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad, ubicada en sus cercanías. Con edificios de estilo europeo y una atmósfera apacible, es un refugio escondido en medio de la ciudad.
Pasaje San Lorenzo
En el pintoresco barrio de San Telmo, el Pasaje San Lorenzo es famoso por su arquitectura colonial y su historia bohemia. Esta callejuela adoquinada alberga antiguas casonas y galerías de arte, y es un lugar popular para los amantes de la cultura y el arte.
Pasaje Belgrano
El Pasaje Belgrano, en el barrio de Monserrat, es uno de los pasajes más antiguos de la ciudad. Sus edificaciones datan del siglo XIX, y su atmósfera nostálgica evoca una Buenos Aires de tiempos pasados.
Pasaje Santamarina
Ubicado en el barrio de San Telmo, el Pasaje Santamarina conecta las calles Defensa y Balcarce. Con sus casas de estilo colonial y su ambiente bohemio, es un lugar ideal para un paseo tranquilo y para admirar la arquitectura histórica de la ciudad.
Estos pasajes, con sus historias y características únicas, son verdaderos tesoros escondidos de Buenos Aires. Explorarlos es como viajar en el tiempo, descubriendo la esencia y el espíritu de una ciudad que siempre tiene algo nuevo que ofrecer.