La organización de eventos es una actividad en la que la creatividad y la innovación deben ser pilares de valor. Un cliente elige a un planificador de acuerdo a su versatilidad y capacidad de adaptarse a sus requerimientos; la tarea, entonces, consiste en ofrecer un servicio nuevo, acorde a gustos diversos y distinto.
Pero si bien es fundamental responder a lo que el cliente quiere, también es importante no obviar las tendencias a nivel mundial, que aportarán también a la propuesta diferencial.
Asi, por ejemplo, una buena idea es que el evento sea co-creado. Esto significa que los asistentes al mismo podran participar de su planificacion, a través de encuestas y comentarios via redes sociales. Lo que los invitados opinen debe ser muy tenido en cuenta por el organizador profesional de eventos (OPE) para que el encuentro sea un éxito.
También es importante que el evento no sea un fin en si mismo, sino parte de la estrategia de comunicacion de la empresa-cliente. Así, logrará que éste perdure en el tiempo y la mente de los presentes, uno de los objetivos. La presentacion de un producto en formato cóctel, en un salón ambientado con telas blancas y amarillas y sin relacion alguna con el spot publicitario televisivo, por ejemplo, no captará el interés de los asistentes, sean éstos accionistas o potenciales distribuidores.
En relación a esto último, es tendencia hoy la tematizacion. Un chocolate cuyo spot incluya imagenes de los Alpes suizos y cantos tiroleses puede ser lanzado en algún paraje cordobés, de geografia similar o, sin ser tan osados, en un salón en el que los mozos estan vestidos con ropas tipicas de la zona y se sirva un catering europeo.