Una masa de aire polar cubre gran parte del país y mantiene bajo alerta a la Ciudad de Buenos Aires, el AMBA y más de veinte provincias. El fenómeno ya dejó temperaturas bajo cero, nevadas inusuales y recomendaciones sanitarias para atravesar el fin de semana.
La Argentina atraviesa una de las jornadas más frías del año. Una masa de aire polar avanzó sobre el centro y el norte del país, provocó registros bajo cero en distintas localidades y obligó al Servicio Meteorológico Nacional a mantener activas alertas por temperaturas extremas en buena parte del territorio nacional.
En la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana, el frío se siente con fuerza desde las primeras horas del día. Las mínimas se ubicaron cerca de los 0 grados y en sectores del conurbano bonaerense se registraron marcas por debajo de cero, con sensación térmica aún más baja en zonas abiertas, parques, estaciones y corredores de viento.
El SMN mantiene alertas amarillas y naranjas por frío extremo. La alerta amarilla advierte que las temperaturas pueden resultar peligrosas, sobre todo para niños, personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas. La alerta naranja, en cambio, implica un riesgo más elevado para la salud y puede generar impacto severo en grupos vulnerables.
En la provincia de Buenos Aires, varias localidades del centro, sudeste y zona costera quedaron alcanzadas por el nivel naranja. Entre ellas figuran sectores de Tandil, Necochea, Balcarce, Mar Chiquita, Dolores, Chascomús, Las Flores, Lobos, Saladillo, Roque Pérez y Navarro, entre otros distritos donde el invierno golpea con crudeza.
La ola polar también afecta a provincias del norte, centro y oeste argentino. Las advertencias alcanzan a Salta, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Santa Fe, Córdoba, La Rioja, San Juan, San Luis, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Mendoza, La Pampa, Neuquén y Chubut.
El fenómeno dejó postales poco habituales. En Mar del Plata se reportaron nevadas después de décadas sin un episodio de este tipo, una escena que rápidamente se multiplicó en redes sociales: playas blancas, techos cubiertos y vecinos saliendo a registrar un paisaje que parece más propio de la Patagonia que de la costa bonaerense.
También hubo nieve o aguanieve en sectores de Tres Arroyos, Lobería, Sierra de los Padres y localidades serranas de Córdoba, como La Cumbrecita y Santa Rosa de Calamuchita. En Tucumán, Tafí del Valle volvió a mostrar una postal invernal que combina turismo, montaña y temperaturas extremas.
Para quienes se mueven por la Ciudad de Buenos Aires, el fin de semana exige abrigo real, no de cotillón. Campera gruesa, bufanda, gorro, guantes y calzado cerrado pasan a ser parte del equipo básico para salir a caminar, usar transporte público o recorrer espacios abiertos.
En Palermo, los parques y circuitos turísticos tradicionales —Bosques de Palermo, Rosedal, Jardín Botánico, Ecoparque, Plaza Italia y Avenida del Libertador— pueden tener una postal hermosa, pero también temperaturas muy bajas durante la mañana y al caer la tarde. El frío seco, sumado al viento, puede volver incómodo cualquier paseo largo si no se toman precauciones.
El domingo se espera una jornada fría, con aumento de nubosidad y probabilidad de lluvias hacia la tarde y la noche. Esto puede complicar actividades al aire libre, caminatas turísticas, ferias y salidas familiares, especialmente en zonas abiertas del norte porteño.
Las recomendaciones sanitarias son simples, pero importantes: evitar cambios bruscos de temperatura, calefaccionar los ambientes de manera segura, no usar hornallas ni braseros en lugares cerrados, ventilar las viviendas, tomar líquidos calientes, reforzar el abrigo en bebés y adultos mayores, y consultar al sistema de salud ante síntomas como somnolencia excesiva, dificultad para respirar, piel fría o confusión.
El frío extremo no es solo una incomodidad climática. Puede afectar la presión arterial, las vías respiratorias, la circulación y el estado general de personas con enfermedades previas. Por eso las autoridades insisten en prestar atención a quienes viven solos, personas en situación de calle, adultos mayores y vecinos con problemas cardíacos, respiratorios o metabólicos.
En materia de movilidad, se recomienda salir con tiempo, revisar el estado del transporte y evitar esperas prolongadas a la intemperie. Las estaciones, paradas de colectivo y andenes abiertos pueden sentirse mucho más fríos que la temperatura oficial. En días así, Buenos Aires recuerda que el invierno porteño también sabe ponerse serio.
La ola polar seguirá marcando el pulso del fin de semana. En una ciudad acostumbrada a inviernos más templados, la postal cambia: cafés llenos, caminatas más cortas, turistas buscando refugio bajo techo y vecinos redescubriendo esa vieja costumbre porteña de mirar el cielo antes de salir.
Preguntas para los lectores
¿Sentiste este frío como uno de los más intensos de los últimos años?
¿Viste heladas, escarcha o alguna postal inusual en tu barrio?
¿Cómo te preparás para salir a la calle durante una ola polar?
¿Creés que Buenos Aires está preparada para cuidar a las personas más vulnerables en días de frío extremo?