Sábado 25 y domingo 26 a las 20,30 en Caffarena 1 organizado por el Ministerio de Cultura porteño con entrada libre y gratuita
El próximo fin de semana, sábado 25 y domingo 26, en la Usina del Arte, Cafarrena 1, esquina avenida Pedro de Mendoza, La Boca, se ofrecerá a las 20,30 con entrada libre y gratuita el espectáculo Un tal Julio, protagonizado por Santiago Kovadloff y los músicos César Lerner y Marcelo Moguilevsky, como homenaje a Julio Cortázar en el marco deVerano en la ciudad, programa organizado por el Ministerio de Cultura porteño.
El evento se repetirá en el Anfiteatro del Parque Centenario el jueves 30 a las 20,30, también con entrada libre y gratuita.
Un tal Julio
El espectáculo forma parte del ciclo La palabra y la música, cuyas dos propuestas previas,Informe Pessoa y Lo que Borges nos contó, impulsó a sus creadores: Kovadloff, Lerner y Moguilevsky a volver a reunirse para explorar esta vez el universo poético de Julio Cortázar. No cabe duda de que Lerner y Moguilevsky han logrado inspirarse musicalmente en la obra del gran escritor argentino. Oyéndolos interpretar sus propias creaciones es posible verificar hasta qué punto es cierta y sustantiva esa contiguidad entre musica y literatura que ya los griegos antiguos supieron reconocer; una contiguidad que, en las propuestas de estos dos notables interpretes, despierta de inmediato la percepcion de esa frontera, tenue y clara al unisono, en la que confluyen y se distancian realidades, mundos y logicas diferentes, signos que son y no son los mismos segun desde donde se los aborde y que tanto obsesionaron a Cortazar, del primero al ultimo de sus textos.
La gama instrumental de la que Lerner y Moguilevsky se valen para presentar ese abanico de configuraciones sonoras en el que plasman su acercamiento a Cortazar se despliega en una ofrenda melodica tan variada como conmovedora. De igual modo y complementariamente, la diversidad de registros tonales que caracterizan la voz del autor de Rayuela, esas modulaciones magistrales que van de lo lirico a lo tragico, de lo humoristico a la metafisico, cobran vida en el relato y la lectura precisa y polifacática de Santiago Kovadloff. Sus intervenciones se enhebran naturalmente con la ofrenda musical de sus compañeros dando cuerpo a un espectaculo tan intenso como coherente que sabe celebrar, durante ciento veinte minutos inolvidables, el talento de uno de los mayores escritores de nuestra America.