Según un informe revelado por la Corte Suprema, los homicidios dolosos (con intención) en toda la Capital Federal subieron un 12% en 2013 respecto a 2012: fueron 176, contra 158, un promedio de uno cada dos días. Esto representa una tasa de 6,08 crímenes cada 100.000 habitantes (el año anterior era de 5,46).
Acompañado por sus colegas Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda, el juez Eugenio Zaffaroni explicó las principales conclusiones del trabajo, desarrollado por el Instituto de Investigaciones de la Corte, que elabora estos informes desde 2010. También se reportó la situación de las provincias de Corrientes, La Rioja, Misiones, San Luis y Tucumán.
Con todo tipo de detalles sobre víctimas, victimarios, sus edades, nacionalidades y móviles de los crímenes, el estudio ratificó la tendencia de que la principal causa de homicidios dolosos en la Capital fueron las riñas y venganzas (44% en 2013 y 39% en 2012).
Si se analiza la estadística barrio por barrio, Buenos Aires parece partida en dos. La razón: la zona sur registra la inmensa mayoría de los casos: de los 176 homicidios, 131 (el 74,43%) ocurrieron en lo que Zaffaroni denomin» «la medialuna sur». Allí la tasa de homicidios trepó a 13,18, contra 2,37 del resto de la ciudad.
Flores fue el barrio con más homicidios: hubo 27. Luego se situaron Barracas, con 22; Villa Lugano, con 19; y Villa Soldati, con 13. El ministro explicó que la principal razón es el nivel de violencia en las villas de emergencia (ver Las villas…).»Barracas registró 22 homicidios, pero 20 ocurrieron en la villa Zavaleta. Y algo similar ocurre con la villa 1″11 14 del Bajo Flores», acotó el juez del máximo tribunal.
En las causas abiertas por los 176 homicidios de 2013 se identificá a 269 «victimarios». Pero un 44% de los autores quedó como NN. La mayoría era de la zona sur. Por eso, Zaffaroni habló de «víctimas de primera y víctimas de segunda».
Dentro de los fenómenos generales el trabajo rescató dos fenómenos individuales: la baja de los casos en el barrio de Retiro y la suba en Palermo.
En Retiro, los homicidios dolosos bajaron de 12 a 4, en relación a 2012. Esto, de acuerdo al estudio, tiene directa relación con la villa 31, que había tenido 15 homicidios en 2011, 10 en 2012 y solo 3 en 2013. «Esto tiene que ver con una tarea de urbanización», dijo Zaffaroni.
Aunque no pertenece a la «medialuna sur», Palermo tuvo un pico de violencia: en 2013 allá se registraron 11 muertes, como el caso de Sasson. Esto es más del doble que en los tres períodos anteriores.