Conocieron en Canadá el concepto de comidas rápidas, pero saludables y sabrosas. Lo trajeron a Palermo con el agregado de cuidar, además, el medioambiente.
El concepto de comida fast se contrapuso históricamente con el de alimentación saludable. Pero en el mundo desarrollado, ya está “pegando†el concepto de fast good : una modalidad de alimentación rápida que nutre el cuerpo y promete hacer otro tanto con el alma.
Santiago Fuentes y Ricardo Villalba, que eran compañeros en Accenture, lo descubrieron en un viaje de trabajo a Canadá. “Yo siempre fui muy aficionado al deporte, y salía a entrenar a las 6 de la mañana porque nunca sabíamos a qué hora terminaríamos de trabajarâ€, cuenta Fuentes para ilustrar a la vez su interés previo por el fitness y el volumen de tareas que tenía que cumplir en aquel viaje.
Obviamente, también había que comer rápido. “Allí tenés mucho juice bar y locales de comida rápida notablemente más desarrollados que acáâ€, añade . “Nos dimos cuenta de que siempre habíamos querido algo así en la Argentinaâ€.
Puede decirse que Smoothway, que abrií sus puertas en marzo pasado en el barrio porteño de Palermo, nació de una necesidad insatisfecha de Fuentes y Villalba. Empezaron a barajar la idea en 2009, pero como seguían trabajando en consultoría y viajando por el mundo, el avance fue lento. “El plan de negocios , fuera de la práctica, nos llevó poco tiempoâ€, evalúa Fuentes. “Lo que más nos demandó fue el sistema de gestión para generar una base de fácil crecimiento para todos los procesos; la gestión de stock; toda la parte de estandarización de productos; el formato para crecer con franquiciasâ€.
Porque, sí, desde el inicio los socios se plantean crecer con algunos locales propios y, más tarde, con franquicias.
Shock nutritivo Abierto de martes a domingo, Smoothway se postula como un lugar para comer de manera no sólo rápida y sana, sino también minimizando el uso de insumos industrializados y maximizando el aporte nutricional. Bajo el slogan “lo rico y sano es posibleâ€, ofrece sopas, ensaladas y wraps para el mediodía -donde capta una abundante clientela de trabajadores de la zona-, jugos y tés en hebras que se sirven para acompañar pastelería natural o snacks para desayunos y meriendas.
¿Qué hay de cierto en esa versión según la cual los smoothies no son más que los licuados de siempre, pero con un nombre más cool? Según los dueños de Smoothway, nada. “Son shocks nutricionales con los que se procura reemplazar una comida en forma líquidaâ€, indica Fuentes. “Se usan para la nutrición deportiva y también para las dietas desintoxicantes. Son muy buenos para la recuperación posterior al entrenamiento físicoâ€. En su local se ofrecen tres con yogur no lácteo, a base de soja.
“Nuestros productos no son vegetarianos ni veganos, sino no industrializados, que es diferenteâ€, explica también. “Tratamos de que nuestras comidas lleven la menor cantidad posible de insumos procesados, para no agredir tanto al organismo; y de usar todos los productos orgánicos que podamosâ€. Aunque esto último, aclara, se le complica, porque son pocos los productos que están certificados como orgánicos en el país. “La verdad es que tenemos pocos proveedoresâ€, reconoce, lo que los lleva a hacer malabarismos cuando alguno de ellos «se cae’â€.
En el menú se muestra el beneficio de cada preparación, para poder elegir entre seis categorías: depurar, proteger, potenciar, cuidar, nutrir y oxigenar.
El local también cuenta con un mercado donde se venden productos sueltos para llevar a casa: cereales, legumbres, frutos secos, variedad de semillas, granola y aceite de oliva orgánico.