El mercado de las cámaras fotográficas tradiconales no vive sus mejores años. Una de las razones ha sido el imparable avance y mejoras en las cámaras incluidas en los smartphones, que ha hecho que más de uno se plantee incluso la idea de descartar una cámara de las de toda la vida para servirse de los cada vez mejores sensores fotográficos que incorporan los nuevos modelos de teléfonos inteligentes.
Según la firma de análisis de mercado IDC, la llegada de buenas funciones de cámara a los móviles inteligentes han impactado de forma negativa en la venta de cámaras digitales. El Nokia Lumia 1020, anunciado en julio de 2013, tiene fantásticas características, como una cámara PureView de 41 megapíxeles que incorpora controles equivalentes al que se puede encontrara en cualquier réflex digital.
El iPhone 5S, el último de Apple, tiene una cámara de 8 megapíxeles, pero con un sensor más preciso y con un flash dual, mientras que el HTC One (M8) incluye dos cámara traseras para lograr una mejor imagen. Es decir, el mercado de los smartphone está apretando y fuerte. Muchos compradores prefieren invertir en un móvil con buenas prestaciones y tener un solo dispositivo a la hora de salir y fotografiar su vida diaria o paseos, que tener dos dispositivos.