La Mariquería, una peluquería LGBTTIQ de Palermo 💁🌈

Hace algunas semanas abrió en Palermo un lugar pensado especialmente para todxs lxs que integran el colectivo LGBTTIQ. En la esquina de Julián Álvarez y Paraguay está La Mariquería, una peluquería que busca atender mejor que nadie a todxs lxs que integran esa comunidad 👇

La Mariquería es un proyecto de Victoria Hesky y Luxi Bravo, dos chicas que llevan casadas un poco más de dos años. Victoria se ocupa de cortar el pelo y emprolijar barbas, mientras que Luxi se está preparando para empezar a hacer tatuajes.

💬 “Quisimos hacer una pelu porque nos parece que todes tienen que tener el derecho a verse y sentirse bien”, cuentan las chicas. Además, dice Victoria, “muchos amigues nos decían que en las pelus les miraban mal por ser gays, tortas o trans y daban hasta cinco vueltas a la manzana para decidir si entraban o no”.

Para poder iniciar el negocio, Victoria arrancó cortando el pelo de muchxs en su casa y así ahorró unos pesos. Después pidieron un prestamo, pero como el banco no les dio mucha guita ese monto les alcanzó solo para comprar las cosas que necesitaban para el local; no para arreglarlo del todo. Antes de que exista La Mariquería en el lugar había una tapicería que lo desmejoró durante 17 años.

Los precios que manejan son bastante populares: el corte está $200 y si también te querés recortar la barba hay que pagar $50 más 🐖 Además, hay promos para chicxs trans. “Con la crisis las maricas no tienen un peso y a todes les cuesta conseguir trabajo, por eso cobramos poco”, explica Luxi. Para hacer el negocio rentable Vicky corta el pelo desde la mañana y hasta las ocho o nueve de la noche. En paralelo, Luxi sigue con su trabajo de oficina, aunque espera poder dejarlo en breve para empezar con los tatuajes.

Las chicas también organizan ferias de distintos emprendimientos en el local donde funciona la pelu. Ahí se venden desde prendas de ropa hasta pines, libros y agendas, siempre a precios accesibles 👌

La Mariquería no es sólo una peluquería. Victoria y Luxi buscan hacer de ese lugar más que un local, una casa; un pequeño refugio para lxs maricas, tortas y trans de la ciudad. Y también para los vecinos: cada tanto atienden a alguna señora del barrio, que además de disfrutar de la calidez de la Mariquería, aprovecha sus precios populares 🙂