Palermo Tour | Recorridas urbanas
Entre colectivos, ciclistas, corredores, turistas y vecinos que atraviesan diariamente Puente Pacífico, un monumento observa en silencio el movimiento constante de uno de los puntos más transitados de Palermo. Se trata del homenaje a Juan Bautista Justo (1865-1928), médico, periodista, legislador y fundador del Partido Socialista Argentino, cuya escultura se encuentra en el corazón del corredor verde que une Plaza Italia con Las Cañitas.
El monumento, compuesto por una estructura piramidal revestida en piedra y coronada por un busto de bronce, recuerda a una de las figuras políticas e intelectuales más influyentes de principios del siglo XX. Desde allí, el rostro de Justo parece contemplar una ciudad que cambió radicalmente desde su época, pero que sigue utilizando una de las avenidas más importantes de Buenos Aires que lleva su nombre: la Avenida Juan B. Justo.
Un rincón verde en medio de la ciudad
La escultura se encuentra dentro del Parque Lineal Bullrich – Madre Teresa de Calcuta, un espacio verde que se extiende junto a las vías ferroviarias y que se transformó en uno de los paseos más agradables de la Comuna 14.
A pocos metros del monumento, vecinos y visitantes caminan, corren o circulan en bicicleta aprovechando un corredor urbano que conecta distintos sectores de Palermo. El parque cuenta con cartelería que recuerda las normas de convivencia: ingresar con perros acompañados, recoger sus residuos, utilizar los cestos de basura y cuidar las plantas y flores que forman parte del paisaje.
La ubicación es privilegiada. Hacia un lado aparece Plaza Italia, con el Jardín Botánico y el Ecoparque. Hacia el otro, se abre el camino hacia Las Cañitas, el Hipódromo y la Avenida Luis María Campos.
El corazón de Puente Pacífico
Frente al monumento se despliega uno de los nodos de transporte más importantes del barrio.
Por allí pasan las líneas de colectivo 10, 34, 160 y 166, además de numerosas líneas que circulan por Avenida Santa Fe y Juan B. Justo. A pocos metros se encuentra la estación Palermo del Ferrocarril San Martín y la estación Palermo de la Línea D de Subte.
La zona mantiene el histórico nombre de Puente Pacífico, una referencia que remite al antiguo Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, cuyo puente metálico sigue siendo uno de los íconos urbanos del sector.
Entre torres, obras y nuevos desarrollos
El paisaje que rodea al monumento muestra dos caras de Palermo.
Por un lado aparecen modernos edificios de oficinas y viviendas con fachadas vidriadas. Por otro, una nueva obra en construcción frente a la estación ferroviaria que anticipa la continuidad del crecimiento inmobiliario de la zona.
A pocos pasos se encuentran además el centro comercial Distrito Arcos, instalado en antiguos galpones ferroviarios reciclados, y varios locales comerciales que aprovechan el intenso flujo peatonal del lugar.
Un paseo con historia y presente
Detrás del monumento se encuentra el área militar correspondiente al Primer Cuerpo del Ejército Argentino, mientras que hacia el sur se extienden el Rosedal, los bosques de Palermo y el Hipódromo.
La combinación resulta singular: historia política, infraestructura ferroviaria, espacios verdes, transporte público, arquitectura contemporánea y algunos de los principales atractivos turísticos de la Ciudad conviven en apenas unas pocas cuadras.
Quién fue Juan B. Justo
Nacido en Buenos Aires en 1865, Juan Bautista Justo fue médico, periodista, traductor de Karl Marx al español, legislador y fundador del Partido Socialista Argentino.
Defendió ideas vinculadas a la educación pública, los derechos laborales, la salud y la participación democrática. Fue una de las voces más influyentes de la política argentina de comienzos del siglo XX y dejó una profunda huella en la vida pública nacional.
Murió en 1928, pero su nombre continúa presente en la geografía porteña a través de la avenida que atraviesa gran parte de la ciudad y de este monumento que resiste el paso del tiempo en pleno Palermo.
Un punto para detenerse
Miles de personas pasan cada día frente al busto de Juan B. Justo sin advertirlo. Sin embargo, basta detenerse unos minutos para descubrir un rincón que resume buena parte de la identidad de Palermo: historia, transporte, espacios verdes, arquitectura y vida urbana en permanente movimiento.
Mientras los trenes pasan, los colectivos llegan y los ciclistas recorren el parque lineal, la figura de Juan B. Justo continúa allí, observando una Buenos Aires que no deja de transformarse.