El Planetario Galileo Galilei presenta una programación especial para las vacaciones de invierno, con nuevas funciones en el domo, música en vivo, realidad virtual, visitas guiadas, observaciones con telescopios y propuestas gratuitas al aire libre.
Una agenda para mirar el cielo, aprender jugando y volver a descubrir uno de los grandes íconos de Palermo.
Palermo se prepara para unas vacaciones de invierno con los ojos puestos en el cielo. Desde el 18 de julio y hasta el 2 de agosto, el Planetario Galileo Galilei ofrecerá “Invierno en el Planetario”, una programación especial pensada para familias, chicos, chicas, jóvenes y adultos que quieran vivir una experiencia distinta en uno de los edificios más emblemáticos de la Ciudad.
La propuesta combina ciencia, arte, tecnología y juego. Habrá tres estrenos en el domo, funciones accesibles, visitas guiadas, actividades participativas, observaciones solares y nocturnas, realidad virtual y espectáculos musicales. Todo en el corazón de Palermo, donde el Planetario sigue siendo esa nave blanca que parece haber aterrizado junto a los bosques para recordarnos que mirar hacia arriba también es una forma de viajar.
Tres estrenos para el domo
Uno de los grandes estrenos será “Te quiero, desde el mar hasta el cielo”, una experiencia inmersiva que se proyectará todos los días a las 12.30 h. La historia invita a acompañar a una niña en su visita al Planetario junto a su mamá. Desde esa mirada curiosa, el público recorrerá dos universos inmensos: las profundidades del océano y los misterios del espacio.
También llegará “Alerta espacial, noticias bajo la lupa”, con funciones a las 13.30 y 16 h. La propuesta busca investigar los grandes titulares del universo y enseñar a mirar tanto el cielo como la información con una herramienta fundamental: la ciencia. En tiempos de titulares rápidos y verdades de cartón pintado, la idea tiene filo: no alcanza con mirar, también hay que aprender a preguntar.
La cartelera se completará con funciones de “Agujeros negros” y “Top 5: lo mejor del universo”, dos propuestas ideales para quienes quieren acercarse a los grandes misterios astronómicos desde una experiencia visual envolvente.
Koufequin llega al Planetario con música en vivo
La reconocida banda Koufequin será parte de la programación con un espectáculo diseñado especialmente para las vacaciones de invierno. El show combinará música en vivo, experimentos sorprendentes y visuales fulldome creados para este ciclo.
Las funciones serán los sábados 25 de julio y 1° de agosto, a las 18 y 19 h, dentro del domo. Una propuesta para que la música también se vuelva viaje espacial, con canciones, imágenes y ciencia orbitando en una misma escena.
Planetario accesible: funciones distendidas para infancias neurodivergentes
Dentro del programa Planetario Accesible, se realizarán funciones distendidas de “Veo veo”, destinadas a infancias neurodivergentes o con sensibilidad sensorial.
Las funciones serán el domingo 19, miércoles 22, sábado 25, miércoles 29 de julio y sábado 1° de agosto, a las 11.30 h. Serán sin costo, con reserva previa.
Esta línea de actividades refuerza una mirada necesaria: la cultura pública también debe ser un lugar donde todos puedan entrar, quedarse y disfrutar sin tener que adaptarse a un mundo que muchas veces no escucha.
Visitas guiadas, museo y misión espacial propia
Todos los días habrá visitas guiadas a las 14.30 h, con recorridos por los espacios museísticos del Planetario y una breve experiencia audiovisual dentro del domo. Durante la actividad, los participantes podrán diseñar y dibujar el parche de su propia misión espacial, una consigna simple y hermosa: imaginar una expedición, ponerle identidad y salir a conquistar mundos posibles.
También habrá recorridos libres y sin costo por el museo, con propuestas participativas para las infancias. Serán a las 13 y a las 16 h, con cupos limitados.
Realidad virtual y viajes por otros mundos
La experiencia se completará con “Odisea espacial”, una actividad con gafas de realidad virtual que permitirá realizar un viaje inmersivo por otros mundos. Será todos los días a las 11.30 h, con entrada arancelada.
La realidad virtual se suma así a la tradición del Planetario: antes se viajaba con la imaginación, después con el domo, ahora también con gafas. Cambia la tecnología, pero el deseo es el mismo de siempre: salir un rato de la Tierra para entenderla mejor.
Observaciones con telescopios y actividades al aire libre
En el parque y la explanada del Planetario se realizarán observaciones nocturnas con telescopios los miércoles, sábados y domingos desde las 18.30 h. Los sábados y domingos de 15.30 a 17 h habrá también observaciones solares.
Ambas actividades serán sin costo, por orden de llegada y estarán sujetas a las condiciones meteorológicas.
Además, de lunes a viernes de 13 a 17 h, funcionará una estación de dibujo para chicos en una carpa, y durante toda la programación se podrá intervenir un mural colaborativo de temática astronómica.
Datos útiles
Lugar: Planetario Galileo Galilei
Ubicación: Palermo, Ciudad de Buenos Aires
Fechas: del 18 de julio al 2 de agosto
Entradas: disponibles desde el 8 de julio a través de la web oficial
Actividades gratuitas: funciones distendidas con reserva previa, recorridos libres, observaciones y propuestas al aire libre según cupo y condiciones climáticas
Más información: web oficial del Planetario e Instagram @planetarioba
Un invierno para mirar hacia arriba
En una ciudad que muchas veces corre demasiado, el Planetario vuelve a proponer una pausa luminosa. Entrar al domo, mirar el cielo artificial, salir al parque y buscar astros reales con un telescopio tiene algo de ritual antiguo y futuro a la vez. Como si Palermo recordara, entre árboles, familias y estrellas, que la curiosidad sigue siendo una de las mejores formas de estar vivos.
¿El Planetario sigue siendo para los vecinos un lugar de infancia, memoria y descubrimiento, o cada nueva tecnología lo transforma en una experiencia completamente distinta? ¿Alcanza con ofrecer espectáculos atractivos durante las vacaciones o la ciencia necesita ocupar más espacio cotidiano en la vida cultural de la Ciudad? ¿Mirar el universo en familia puede ser también una manera de volver a preguntarnos qué mundo estamos construyendo acá abajo?