Gripe H3N2: alerta temprana y una recomendación clara para el verano porteño
La circulación de la gripe A H3N2 vuelve a encender luces amarillas en plena temporada estival y el infectólogo Hugo Pizzi fue directo al hueso: “Usar barbijo en lugares cerrados es una medida criteriosa”, sobre todo en espacios con poca ventilación y alta circulación de personas.
Lejos del pánico, pero sin subestimar el escenario, el especialista explicó que el virus ya mostró su comportamiento en otros países del hemisferio sur y dejó una señal clara. El recorrido fue clásico y previsible: Australia, luego Nueva Zelanda y finalmente Inglaterra, donde se registraron situaciones de saturación hospitalaria, con camas improvisadas incluso en pasillos. La advertencia llegó a tiempo y la Argentina ya está en alerta.
Síntomas: menos ruido, más desgaste
Según Pizzi, esta variante no se presenta con cuadros explosivos como los del COVID en sus primeras etapas, pero golpea fuerte en lo físico. Los síntomas más frecuentes son:
- Dolor de cabeza intenso
- Cansancio extremo y persistente
- Decaimiento general
No es una gripe escandalosa, es una gripe traicionera. Te apaga de a poco. Por eso, el mensaje es claro: hidratación, reposo y consulta médica temprana, sobre todo en personas mayores, chicos y pacientes con enfermedades de base.
Vacunarse hoy para no lamentar mañana
El infectólogo insistió en la importancia de la vacunación antigripal y destacó un dato que no es menor: algunas obras sociales ya decidieron aplicar la vacuna de manera gratuita, entendiendo que prevenir es siempre más barato —y más humano— que llegar tarde a una terapia intensiva.
En esa línea, puso como ejemplo el caso de Mendoza, donde se avanzó con sanciones a padres que no vacunaron a sus hijos. El resultado fue contundente: tras la intervención judicial, todas las familias terminaron cumpliendo con el calendario de vacunación.
Cuidarse también es cuidar al otro
La recomendación final no tiene misterio ni épica: barbijo en lugares cerrados, vacunación al día y sentido común. Viejas costumbres que funcionan. Como ventilar, descansar y no hacerse el héroe cuando el cuerpo pide freno.
El verano porteño sigue, la ciudad late, los cafés se llenan y los museos esperan. Pero el mensaje es simple y actual: la prevención no pasó de moda. Y en salud, llegar antes siempre es mejor que llegar tarde.