Por primera vez en América latina se verá una retrospectiva de la gran artista japonesa Yayoi Kusama.
La sala 5 del segundo piso, la planta baja y la fachada del museo estarán destinadas por entero a la exposición de la mayor artista japonesa viva, a través de 110 obras creadas entre 1949 y 2012, que incluyen pinturas, trabajos en papel, esculturas, videos, slideshows e instalaciones.
La muestra presentará un recorrido exhaustivo de esta artista nacida en Matsumoto en 1929, que navega entre la pintura y la performance, entre el estudio y la calle, y que decidió voluntariamente instalarse en una clínica psiquiátrica de Japón, donde reside desde 1977.
Su obra está signada por una marcada peculiaridad psicológica, a través de los infinitos espacios espejados y las superficies obsesivamente cubiertas de puntos que le han dado fama internacional y que resultan de un fuerte impacto visual al espectador.
“Mis obras mantienen una estrecha relación con mi salud mentalâ€, dijo alguna vez esta creadora que acostumbra a mostrarse en público con pelucas de colores estridentes, dueña de un espíritu utópico y anárquico, quien además utiliza sus alucinaciones «las sufre desde los 10 años»como fuente de inspiración de sus obras.
Catalogada de excéntrica, experimental, sorprendente y singular, Kusama exhibiá su obra en el Museo Reina Sofía de Madrid, laTate Modern de Londres, elPompidou de Paris y el Whitney Museum de Nueva York.
Sus comienzos, en los años 40, estuvieron marcados por un poético conjunto de obras semi-abstractas en papel, luego de las cuales creó la célebre serie “Infinity Net†(Red Infinita) a fines de los 50 y comienzos de los 60.
Estas obras originalísimas se caracterizan por la repetición obsesiva de pequeños arcos de pintura que se acumulan en grandes superficies siguiendo patrones rítmicos.
El traslado de Kusama a Nueva York en 1957, donde conoció a Donald Judd, Andy Warhol, Claes Oldenburg y Joseph Cornell, marcó un hito en su carrera artística.