las mejores barras del barrio y las que todavía faltan
Palermo es uno de los barrios con más espacios verdes de Buenos Aires, pero paradójicamente sigue teniendo pocos lugares realmente buenos para practicar calistenia. Entre plazas, parques y estaciones aeróbicas, apenas un puñado de espacios cumplen con las condiciones que buscan quienes entrenan dominadas, fondos, muscle-ups o ejercicios de fuerza con el propio peso corporal.
La calistenia es una disciplina basada en el control corporal. No requiere máquinas ni gimnasios sofisticados. Utiliza barras, paralelas y anillas para desarrollar fuerza, coordinación, movilidad y resistencia. En los últimos años se convirtió en uno de los deportes urbanos de mayor crecimiento en todo el mundo.
Plaza Haití: la reina de las barras porteñas
Ubicada sobre avenida Dorrego y Marcelino Freyre, en los Bosques de Palermo, la Plaza República de Haití cuenta con el circuito de calistenia más grande construido por la Ciudad. Posee barras de distintas alturas, paralelas, pasamanos, anillas y zonas específicas para entrenamiento funcional sobre una superficie de más de 450 metros cuadrados.
Es el punto de encuentro habitual de atletas avanzados, principiantes y grupos de entrenamiento que utilizan el espacio durante todo el año.
Dorrego y Figueroa Alcorta: entrenamiento con vista abierta
Muy utilizado por corredores y ciclistas de los Bosques de Palermo, el sector ubicado cerca de Dorrego y Figueroa Alcorta ofrece barras modernas y un entorno privilegiado.
La ventaja es el espacio disponible, la iluminación y la cercanía con los circuitos aeróbicos del parque. Es uno de los lugares más cómodos para combinar trote, bicicleta y ejercicios de fuerza.
Plaza Los Andes: una joya escondida
En el límite entre Palermo y Chacarita aparece uno de los secretos mejor guardados para quienes entrenan al aire libre.
Las barras de Plaza Los Andes permiten realizar una rutina completa y suelen estar menos saturadas que las de los Bosques. Además, la arboleda y el ambiente barrial generan una experiencia mucho más tranquila.
Bonpland y Córdoba: el rincón de Palermo Hollywood
En esta zona se instaló un pequeño sector que suele ser utilizado por vecinos y trabajadores de Palermo Hollywood.
No alcanza las dimensiones de Plaza Haití, pero permite realizar rutinas básicas de dominadas, fondos y ejercicios de movilidad.
Dorrego detrás de Atlanta: el espacio elevado
Muchos practicantes consideran que las barras ubicadas sobre avenida Dorrego, detrás del estadio de Atlanta y en la parte superior del parque lineal, son una de las mejores alternativas de la zona.
Al estar elevadas respecto del nivel de la calle, ofrecen una sensación más cómoda para entrenar y suelen tener menos circulación de personas.
Las estaciones Gatorade: una deuda pendiente
Todavía sobreviven en distintos puntos de la Ciudad algunas de las antiguas estaciones deportivas instaladas hace años.
El problema es que fueron diseñadas más como mobiliario recreativo que como equipamiento de entrenamiento real. Las barras suelen ser demasiado bajas, cortas o incómodas para realizar ejercicios avanzados.
Muchos vecinos consideran que estos espacios quedaron obsoletos frente al crecimiento de la calistenia y deberían ser reemplazados por estructuras modernas.
Turismo y ejercicio: una combinación perfecta
Una de las ventajas de entrenar en Palermo es que la actividad física puede combinarse con un recorrido turístico.
Un circuito ideal podría comenzar en Plaza Haití, continuar por el Lago Victoria Ocampo, pasar por el Planetario, bordear el Jardín Japonés, recorrer el Rosedal y finalizar con una sesión de entrenamiento en Dorrego y Alcorta.
Pocas ciudades del mundo permiten hacer dominadas rodeado de lagos, esculturas, jardines históricos y algunas de las mejores postales urbanas de Sudamérica.
Lo que falta
Para un barrio de más de 15 kilómetros cuadrados y cientos de miles de habitantes, Palermo todavía tiene muy pocos espacios específicos para la práctica de la calistenia.
Mientras proliferan caniles, estaciones aeróbicas y circuitos recreativos, los practicantes reclaman más barras de calidad en plazas como Sicilia, Armenia, Las Heras, Güemes y otros sectores de los Bosques.
La disciplina sigue creciendo. Los vecinos ya demostraron que las usan. Ahora la pregunta es sencilla: ¿cuándo llegará una segunda Plaza Haití para los amantes de la calistenia?