QUESOS
Historia, 40 variedades que tenés que conocer y una receta casera para empezar
Buenos Aires, con el cuchillo listo y el pan esperando. Cada 27 de marzo no es un día más: es el Día Mundial del Queso, ese momento en el que la humanidad le rinde homenaje a uno de sus inventos más antiguos, más nobles y más universales. Un alimento que nació por accidente… y terminó siendo cultura.
La historia del queso: cuando el error se volvió tradición
La historia arranca hace más de 8.000 años. Nada de chefs ni cocinas modernas: pastores, animales y caminos largos.
Se cree que la leche era transportada en recipientes hechos con estómagos de animales. Ahí, sin querer, entró en juego la naturaleza: enzimas, temperatura y tiempo. La leche se cortó. Y apareció algo nuevo.
Ese “error” fue el nacimiento del queso.
Desde ahí, el queso viajó con fenicios, griegos y romanos. En la Edad Media se perfeccionó en monasterios europeos. Francia lo convirtió en identidad. Italia en pasión. Y Argentina —con inmigración y campo— en potencia productiva.
Hoy, el queso no es solo alimento: es técnica, es geografía, es paciencia.
40 quesos que existen (y que te conviene conocer)
Acá no hay verso. Hay mundo. Y mucho sabor.
Quesos frescos:
- Ricotta
- Queso crema
- Mascarpone
- Cottage
- Requesón
Quesos blandos:
6. Brie
7. Camembert
8. Coulommiers
9. Chaource
10. Taleggio
Quesos semiduros:
11. Gouda
12. Edam
13. Pategrás
14. Tybo
15. Fontina
16. Havarti
17. Danbo
18. Port Salut
Quesos duros:
19. Parmesano
20. Reggianito
21. Sardo
22. Grana Padano
23. Pecorino Romano
24. Manchego
25. Comté
Quesos azules:
26. Roquefort
27. Gorgonzola
28. Stilton
29. Cabrales
Quesos de pasta hilada:
30. Mozzarella
31. Provolone
32. Burrata
33. Scamorza
Quesos especiales y regionales:
34. Feta
35. Halloumi
36. Paneer
37. Queso de cabra
38. Queso de oveja
39. Queso ahumado
40. Queso azul argentino
Y esto es apenas una muestra. Porque sí: hay más de 2.000 variedades en el mundo. Un universo entero dentro de algo tan simple como la leche.
El queso y los chefs: religión sin discusión
Para un cocinero de verdad, el queso no se negocia.
- En Italia, una pasta sin buen queso es un error técnico.
- En Francia, el queso es un plato en sí mismo.
- En Argentina, la provoleta es casi un ritual.
El queso tiene algo que no se puede copiar: profundidad. Umami. Identidad.
No es casualidad que los mejores platos del mundo tengan queso o intenten parecerse a él.
Receta fácil: tu primer queso casero
Si nunca hiciste queso, este es el momento. Sin vueltas.
Ingredientes:
- 1 litro de leche entera
- 2 cucharadas de jugo de limón o vinagre
- Sal
Paso a paso:
Calentá la leche hasta que esté bien caliente pero sin hervir.
Sumá el limón o vinagre y mezclá suave.
La leche se va a cortar: sólido por un lado, suero por el otro.
Colá con un paño o colador fino.
Apretá bien para sacar el líquido.
Agregá sal y dejá enfriar.
Resultado: un queso tipo ricotta firme o paneer.
Si le ponés oliva, pimienta o hierbas… ya estás jugando en primera.
El queso no falla
El queso es tiempo, es paciencia, es cultura. Es una de esas cosas que el mundo hizo bien desde el principio y nunca tuvo que reinventar demasiado.
En Argentina, vive en la picada, en la pizza, en la milanesa, en la mesa familiar.