En pleno Palermo del Centenario. La obra fue del arquitecto Roland Le Vacher. Se lo llamaba El Pabellón de los Lagos y estaba ubicado a un lado del Rosedal. Construido en 1901.
Dicen que fue armada con un remanente de lo que había sido la Exposición Industrial del Centenario.
Ese espacio era un bar, lugar de reunión de familias conocidas y también era elegido como sede de importantes eventos y banquetes diplomáticos.
Cuando cierra la confitería en se aloja allí una colonia para niños débiles. Luego de algunos años se solicitaba el trazado de la colonia a un lugar más apropiado. Cerca de allí se encontraba el embarcadero de las góndolas.
El patio andaluz que hoy está en su lugar no deja de ser otra verdadera joya arquitectónica pero esa curiosa construcción que un día fue testigo de un Buenos Aires antiguo ya no está, recomendado en Arcón.