Busca integrar el interior del parque con el barrio de Palermo. Se demolieron los viejos edificios de acceso y se reinstalará la reja perimetral.
A pocos meses de cumplirse los 125 años de su inauguración, la Ciudad de Buenos Aires avanza con una remodelación integral del Zoológico porteño, que busca devolverle el esplendor a su entrada e integrar el predio al barrio de Palermo.
Luego de años de fuerte deterioro, el gobierno porteño comenzó con una restauración del valor arquitecténico del acceso de Plaza Italia, a la que intentará darle una importancia estratégica. A traves de la demolición de edificios de servicios que construyeron antiguos concesionarios, desde el ministerio de Desarrollo Económico, -a cargo de la obra- esperan que desde afuera del parque se pueda ver hacia adentro, para incentivar al público a ingresar al parque.
Un punto clave en esta parte de la obra es la puesta a punto del tradicional arco romano que antiguamente servía como ingreso al Zoológico. El Arco de Tito, construido a comienzos del siglo pasado, funcionaba como puerta de acceso hasta que la construcción de boleterías y edificios de informes por parte de concesionarios movió el perámetro hacia adentro, dejando el Arco como una decoración en la vereda sobre la rotonda de Plaza Italia.
El proyecto apunta a restaurar e iluminar el arco para que vuelva a funcionar como ingreso. Se volverá a instalar la reja perimetral en su ubicación original sobre la línea municipal-, de manera que el arco sea la única manera de entrar al zoológico. La nueva reja también evitará las pintadas de graffitis y el pegado de afiche que se volvieron habituales en el acceso actual.
Para conectar visualmente el interior del parque con el barrio que lo rodea, el gobierno porteño ya demolió la mayoría de las estructuras que bloqueaban la visión desde Plaza Italia. Se trataba de edificios que fueron construidos de forma anárquica y sin unidad conceptual, aseguraron a LPO desde el Ministerio de Desarrollo Económico.
Con la eliminación de esos edificios, se rescatarán dos emblemas del patrimonio del Jardin Zoológico. Uno de ellos es la Casa Bagley, un pintoresca casilla que habia quedado oculta del grueso de los visitantes por los baños de la puerta de ingreso. El otro es la obra El Eco que la artista Lola Mora esculpió en 1906, y que, con la finalizacion de las obras, podra ser apreciada incluso desde afuera del predio.