Hace pocos días, el Dr. Máximo Ravenna habló sobre la importancia de cuidarse de los abusos en la etapa estival para evitar la autodestrucción corporal. Ahora, según revela un estudio publicado en la revista «Obesity Reviews» hace pocas horas, demasiada exposición a la calefacción en invierno puede contribuir al aumento de peso.
Según los autores del estudio, del University College de Londres, reducir la exposición al frío reduce la capacidad del cuerpo para producir calor.
Los investigadores han tenido en cuenta el papel de la llamada “grasa marrónâ€. A diferencia de la “grasa blancaâ€, este tejido adiposo tiene la capacidad de quemar energía para crear calor, y todo apunta a que su producción está ligada al descenso de las temperaturas externas. El “confort térmico†implica que no nos exponemos al frío estacional, que cada vez pasamos más tiempo de nuestra vida con una temperatura agradable, con lo cual, con menos exposición al frío, los seres humanos estamos perdiendo parte de este tejido.
Para el Dr. Máximo Ravenna esto se suma a aquellas personas que se cuidaban durante el verano y dejan de hacerlo en esta época y que, por querer mantener el calor corporal, tienen más apetito y recurren a consumir alimentos de alto contenido energético, con lo cual indefectiblemente aumentan de pesoâ€.
Esto podría tener un alto impacto en el equilibrio de la energía, en el peso corporal y en la obesidad.
En este sentido, finalmente, Ravenna coincidió con el trabajo de los especialistas británicos y afirmó que «sería ideal bajar unos grados la temperatura dentro los edificios, empresas, etc, durante los meses de invierno, algo que frenaráa el avance del sobrepeso y la obesidad»