Lic. Santiago Gómez
En el último tiempo han aumentado las consultas psicológicas como consecuencia de la ola de inseguridad que se vive en los diferentes lugres de nuestro país.
La inseguridad afecta también a muchas personas que nunca han sufrido actos de violencia, debido a que están todo el tiempo en un estado de alerta, viendo el peligro y esperando que en algún momento algo malo les vaya a suceder.
Relato de una víctima de un asalto:
Marta es una mujer de 50 años que se dedica al comercio y hace menos de un mes que dos individuos armados le robaron en su negocio. Ella sintió en ese momento que la podian matar, cuenta que estaba y sigue estando horrorizada. Relata que los primeros síntomas fueron temblores, estado de inquietud, hormigueo en todo el cuerpo y estaba muy irascible. No puede volver al lugar de trabajo por miedo a pasar nuevamente por la misma situación. Tampoco puede salir sola a la calle, tiene que andar acompañada y asi todo esta siempre en alerta por miedo al robo. Se sobresalta fácilmente cuando está en la calle y no puede dejar de revivir las imágenes y las sensaciones que experimentó el dia del robo.
Las personas victimas de un robo, pueden generar diferentes trastornos de ansiedad como crisis de pánico, fobias, ansiedad generalizada, estres postraumatico y estados de depresión.
Los diferentes estresores que aparecen como posible amenaza contra la integridad de la persona pueden generar un estado de estres malo o distres, que ocurre cuando se supera la capacidad de resistencia y adaptacion del organismo.