Septiembre llegó a Palermo con una de esas paradojas que ya son marca registrada de la economía argentina: desde el Gobierno de Javier Milei se celebra una desaceleración de la inflación, pero la vida cotidiana sigue recibiendo aumentos por la ventanilla, por la app y por la tarjeta SUBE. Viajar, atenderse en una prepaga o simplemente combinar medios de transporte para ir a trabajar vuelve a costar más. La inflación puede bajar de velocidad; los precios, por ahora, no retroceden ni un milímetro.
El golpe más fuerte viene por el lado del tren. Las líneas metropolitanas aumentaron 14,29% y el boleto mínimo pasó de $420 a $480 para usuarios con SUBE registrada. En Palermo el impacto se siente de lleno en las estaciones Palermo del San Martín y 3 de Febrero del Mitre, dos accesos vitales para trabajadores, estudiantes y vecinos que conectan el barrio con Retiro, Chacarita, Villa Crespo, Belgrano y el conurbano. La segunda sección pasó a $669 y la tercera a $833. Un tren que debería ser el transporte masivo más accesible queda cada vez más lejos de ese ideal.
El subte tampoco se queda atrás. El viaje general quedó en $1.753 con SUBE registrada y en $2.541,10 sin registrar. La penalidad por no nominalizar la tarjeta es de $788,10 por viaje. En un barrio atravesado por las líneas D, B y H —con estaciones como Palermo, Plaza Italia, Scalabrini Ortiz, Bulnes, Federico Lacroze y Dorrego— el aumento se transforma rápido en una cifra pesada para quien usa el sistema todos los días.
Para ponerle números al asunto: una persona que toma un colectivo porteño en Palermo y combina con subte paga, como mínimo, alrededor de $2.641 por trayecto. Ida y vuelta: $5.282 por día. Si realiza ese recorrido durante 22 días laborales, el gasto mensual supera los $116.000, aun usando SUBE registrada y sin contar tren, una segunda combinación, viáticos ocasionales, taxis de emergencia ni el costo de mantener la tarjeta cargada. El bolsillo hace cuentas; la tarifa no perdona.
Los colectivos de jurisdicción porteña subieron 4,1% y el boleto mínimo para viajes de hasta tres kilómetros quedó cerca de $888. En Palermo eso alcanza a muchas líneas de uso cotidiano, aunque hay que distinguir: el aumento de 4,3% y el mínimo de $1.158,97 corresponden a los colectivos bajo jurisdicción bonaerense. La diferencia parece técnica, pero para quien cruza la General Paz o viaja desde el conurbano hacia Palermo es plata real, todos los días, dos veces por día.
La medicina prepaga también ajustó cuotas, con aumentos de hasta 3,11%, según empresa y plan. Swiss Medical, OSDE, Galeno, Omint, Avalian y otras compañías comunicaron nuevas actualizaciones, que en varios casos también impactan sobre los copagos. Es otro aumento sobre gastos que no son de lujo: salud, transporte y vivienda forman la base dura del presupuesto familiar.
El relato oficial insiste con que la inflación baja. Puede ser cierto en la planilla del índice mensual, pero el vecino no vive dentro de una planilla. Vive en Palermo, carga la SUBE, espera el tren, paga la prepaga y mira cómo los servicios esenciales vuelven a llevarse una porción mayor del salario. Menos inflación no significa precios bajos; y mientras los ingresos no recuperen terreno, la supuesta estabilidad se parece demasiado a pagar cada vez más para vivir igual.
Datos clave de septiembre
- Trenes metropolitanos: +14,29%; boleto mínimo, de $420 a $480 con SUBE registrada.
- Subte: $1.753 con SUBE registrada y $2.541,10 sin registro.
- Colectivos porteños: +4,1%; boleto mínimo, cerca de $888.
- Colectivos bonaerenses: +4,3%; boleto mínimo, $1.158,97.
- Prepagas: aumentos de hasta 3,11%, según empresa, plan y región.
- Combinación mínima colectivo porteño + subte: alrededor de $2.641 por trayecto.