Almendras, nueces y castañas de cajú pueden transformar un desayuno común en una comida sabrosa, crocante y nutritiva. Cinco ideas simples para preparar en casa y empezar la mañana sin caer siempre en las tostadas con café.
Hay desayunos que requieren cocina, tiempo y cierta organización. Y hay otros que empiezan simplemente abriendo un frasco. Un puñado de almendras, nueces y castañas de cajú, como las que aparecen en la foto, puede convertirse en la base de un desayuno rápido y bastante más interesante que salir de casa solamente con un café encima.
Los frutos secos concentran nutrientes en muy poco volumen. Aportan principalmente grasas insaturadas, proteínas vegetales, fibra y minerales, aunque también son alimentos con una elevada densidad calórica. Una porción práctica ronda los 28 o 30 gramos, aproximadamente un puñado pequeño. Harvard Health señala que esa cantidad puede aportar, dependiendo del fruto seco elegido, entre 3 y 7 gramos de proteínas y unas 160 a 200 calorías.
La gracia está, entonces, en no transformar el desayuno saludable en medio paquete de nueces. El puñado funciona mejor acompañado por otros alimentos: yogur, avena, frutas, huevos, panes integrales o semillas. Un desayuno equilibrado puede combinar proteínas, carbohidratos de digestión más lenta, frutas o vegetales y fuentes de grasas insaturadas.
1. El bowl de la foto: almendras, nueces y castañas de cajú
Es probablemente la receta más sencilla de todas porque prácticamente no hay receta.
Ingredientes
- 10 almendras.
- 3 o 4 nueces.
- 5 o 6 castañas de cajú.
- Una fruta fresca.
- Café, té o mate sin necesidad de agregar azúcar.
Mezclar los frutos secos y servirlos junto con una banana, una manzana, una pera, una mandarina o frutas de estación.
Para quienes desayunan con poco tiempo, se puede preparar la porción la noche anterior y dejarla lista. Lo importante es evitar comer directamente de la bolsa: los frutos secos son pequeños, ricos y traicioneros; cuando uno mira de nuevo, desapareció medio paquete.
2. Yogur con nueces, almendras y fruta
Una combinación que lleva apenas dos minutos.
Ingredientes
- 1 pote o taza de yogur natural.
- 1 cucharada de avena.
- 2 nueces picadas.
- 5 almendras picadas.
- Frutillas, arándanos, banana, durazno o manzana.
- Canela a gusto.
Colocar el yogur en un bowl, incorporar la avena y terminar con la fruta y los frutos secos.
La combinación permite sumar proteínas, fibra y grasas insaturadas en el mismo desayuno. Los especialistas suelen recomendar justamente incorporar alimentos como cereales integrales, frutos secos, semillas, lácteos y frutas para variar el desayuno tradicional.
3. Avena caliente con manzana y nueces
Ideal para las mañanas frías de Buenos Aires.
Ingredientes
- ½ taza de avena.
- 1 taza de leche o bebida vegetal sin azúcar.
- ½ manzana.
- 3 nueces.
- Canela.
- Esencia de vainilla, opcional.
Cocinar la avena con la leche durante unos minutos hasta obtener una preparación cremosa. Agregar la manzana cortada en pequeños cubos, la canela y finalmente las nueces.
También puede prepararse durante la noche y dejarse en la heladera para comer fría a la mañana siguiente. La avena aporta fibra y admite innumerables combinaciones con yogur, frutas, semillas y frutos secos.
4. Tostada integral con banana y almendras
Para quienes necesitan algo más contundente.
Ingredientes
- 1 o 2 rebanadas de pan integral.
- ½ banana.
- 1 cucharada de pasta de maní o almendras sin azúcar agregada.
- 4 almendras picadas.
- Canela.
Tostar el pan, colocar una capa fina de pasta de frutos secos, distribuir las rodajas de banana y terminar con almendras picadas y canela.
Es una alternativa simple para reemplazar desayunos basados exclusivamente en harinas refinadas y productos muy azucarados.
5. Panqueques de avena con nueces
Una opción para cuando hay diez minutos más disponibles.
Ingredientes
- ½ taza de avena.
- 1 huevo.
- ½ banana madura.
- Un chorrito de leche.
- Canela.
- 2 nueces picadas.
- Yogur natural y fruta para acompañar.
Procesar o pisar la banana, mezclar con el huevo, la avena y un poco de leche. Cocinar pequeñas porciones sobre una sartén antiadherente y servir con yogur, fruta y nueces.
Los panqueques de avena también pueden combinarse con yogur y frutas frescas; existen versiones nutricionalmente completas que incorporan huevo, avena, yogur y mantequilla de maní.
¿Nueces, almendras o castañas de cajú?
No hace falta elegir una ganadora.
Las almendras aportan proteínas, fibra, vitamina E, calcio y magnesio; las nueces se destacan, entre otros nutrientes, por aportar ácido alfa-linolénico (ALA), un ácido graso omega-3 de origen vegetal; mientras que las castañas de cajú aportan grasas insaturadas, proteínas y distintos minerales. Variarlas permite aprovechar perfiles nutricionales diferentes.
También conviene elegirlas naturales o tostadas, preferentemente sin azúcar agregada, evitando aquellas bañadas en chocolate, caramelo o coberturas que terminan convirtiendo un alimento sencillo en una golosina bastante más calórica.
El desayuno porteño también puede cambiar
Durante décadas, el desayuno argentino tuvo una fórmula casi inamovible: café con leche, medialunas, tostadas, manteca y mermelada. Es parte de nuestra cultura gastronómica y tampoco hace falta jubilarlo.
Pero la mesa cotidiana puede incorporar otras costumbres. Avena, frutas frescas, yogur, huevos, panes integrales, semillas y frutos secos permiten armar desayunos diferentes sin necesidad de comprar productos extravagantes ni convertirse en gurú de nutrición antes de las ocho de la mañana.
Un bowl como el de la foto demuestra justamente eso: almendras, nueces y castañas de cajú, una fruta y algún alimento que aporte proteínas o cereales integrales pueden resolver una mañana en pocos minutos.
La clave no está en encontrar un supuesto desayuno perfecto, sino en variar, controlar las porciones y elegir alimentos poco procesados. Porque comer mejor tampoco debería convertirse en una ciencia imposible: muchas veces empieza con algo tan sencillo como cambiar el paquete de galletitas por un puñado de nueces.
Palermo Tour | Gastronomía, recetas y vida cotidiana en Buenos Aires