El juez de la Corte Raúl Zaffaroni, defendió la iniciativa, y pidó «madurez política». Cuando se confunde Suecia con Argentina el resultado es: Cromañon, Lapa, Once y Amia, etc, etc etc. El FPV esta empeñado en confundir «amigou» con «ciudadano».
«Para sancionar este Código Penal se necesita madurez política, se necesita decir: «Vamos a dejar algo fuera de la lucha de poder y vamos a discutir seriamente»», dijo el magistrado, en una charla en la Biblioteca Nacional, organizada por el Movimiento Evita. Aunque esta vez no identificó al destinatario de sus críticas, el reclamo del magistrado fue similar al que había hecho días atrás para cuestionar a Sergio Massa, jefe del Frente Renovador y principal opositor a la sanción del nuevo Código.
«Esta demostrando la inmadurez de nuestra clase política», había dicho en referencia al ex intendente de Tigre, en una entrevista publicada el martes, en Página 12.
«Nosotros sólo hicimos un documento de trabajo. No estoy totalmente seguro de que no hayamos incurrido en errores. Es opinable», agregó ayer Zaffaroni, en el cierre de la charla, en la que también advirtió que el deterioro del Código Penal era producto de los efectos nocivos del marketing sobre la política.
El magistrado habló ante una sala repleta de militantes, en su mayoría del Movimiento de Profesionales Evita. El juez estaba sentado delante de dos banners que presentaban la jornada: «Proyecto de reforma del Código Penal. Ante el punitivismo neoliberal». Compartió panel con el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González; el secretario general de la CTA oficialista, Hugo Yasky; Miriam Medina, madre de Sebastián Bordón, el joven mendocino asesinado por la policía en 1997, y el diputado kirchnerista Leonardo Grosso, jefe de la JP Evita. Fue Grosso el que apuntó directamente a Massa. Lo trató de «demagogo» y lo acusó de practicar el «oportunismo» y la «politiquería barata».
El juez de la Corte habló, en cambio, en términos más generales y, luego de hacer un rápido recorrido por la historia del Código Penal, defendió la aplicación de penas no privativas de la libertad, en reemplazo de la probation y de la libertad condicional, dos regímenes previstos en el sistema actual. «Hoy todo esto no funciona. Cuando soltamos a un detenido, no lo vemos más. El liberado va todos los meses a firmar una planilla y no se lo ve más», alertó.
En el inicio de su exposición, el juez cuestionó las sucesivas modificaciones al Código y afirmó que el establecimiento de penas más o menos duras no sirve para combatir la inseguridad. «Subieron todas las penas y la frecuencia delictiva sigue», manifestó. Con tono académico, Zaffaroni retomó después una de sus habituales prédicas para advertir que las cárceles operan como «fábricas de delincuentes». «Por mejor que sea la cárcel, tiene un efecto deteriorante y reproductor. En la medida en que sigamos encerrando gente vamos a tener un mayor efecto deteriorante y reproductor», advirtió.
En la misma línea, pidió no copiar el modelo de Estados Unidos, el país con más cantidad de detenidos, y, en cambio, propuso acercarse más a Suecia, con cárceles poco pobladas. «Ninguno de los dos modelos es posible copiar entre nosotros. Pero tenemos que pensar a cuál queremos aproximarnos más. ¿Qué queremos? ¿Sociedad excluyente o sociedad incluyente?», dijo.
Ricardo Lorenzetti: «Hay que actuar rápidamente para que el narcotráfico no siga creciendo en nuestro país»
El presidente de la Corte Suprema de Justicia pidió «tener conciencia clara» de que es «un tema importante»; ayer, Capitanich dijo que el narcotráfico «no puede ser un tema de relleno».
EL HERMANO DE GABY
El hermano del relacionista público Gabriel «Gaby» Alvarez se declaró inocente al declarar en el marco de la causa en la que se lo investiga por integrar una banda de narcos que traficaba cocaína a
España, informó su defensor, Rodrigo González.
El letrado precisó que Ariel Alvarez le dijo a la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, que no tiene ninguna vinculación con la banda acusada de traficar cocaína a España y vender éxtasis en la Argentina.
González aclaró que como aún no accedió a todo el material que conforma el sumario le había recomendado a Alvarez que no declare, pero que no obstante él prefirió hacerlo en forma escueta para declararse inocente y anunció que la semana próxima ampliará su indagatoria.
“Hoy él se refirió mera y exclusivamente a lo que se viene mencionando que es el tema de formar parte de una organización transnacional para tráfico de estupefacientes y eso lo negó por completo», explicó el defensor.
Puntualizó que Alvarez «manifestó que no pertenece absolutamente a ninguna organización y se desvinculó de todos esos materiales que fueron secuestrados, como los esquíes».
El abogado dijo que su defendido «manifestó que a la única persona que conoce es a otro de los detenidos, Bernabé Mosquera, que es un empresario de buena posición, con empresas inscriptas y
funcionando», a quien él también defiende.
Expresó que los cargos contra sus dos defendidos «son dos imputaciones demasiado genéricas para lo que el Código (Penal) exige» y que la causa tiene «muchas desviaciones que se van a refutar absolutamente».
Alvarez y los otros seis sospechosos fueron detenidos ayer ante la sospecha de que integraban una banda que traficaba cocaína a Europa escondida en esquíes y vendía éxtasis en la zona norte de
la Capital Federal y del conurbano bonaerense.
Las detenciones se concretaron durante un operativo bautizado por la policía como «Sky-mal», en el cual se secuestraron unos 24 kilos de cocaína, más de mil pastillas de éxtasis y materia prima
para elaborar otras 30.000.
El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, aseguró que se logró «desbaratar esta banda muy importante, que estaba formada por cinco argentinos y dos españoles».
Según los pesquisas, se realizaron diez allanamientos en la ciudad de Buenos Aires y otro en el country Solar de la localidad bonaerense del Talar de Pacheco, partido de Tigre.
Si bien las actividades de la organización eran investigadas desde hacía seis meses, las autoridades decidieron realizar los allanamientos luego de obtener un dato que indicaba que planeaban viajar el miércoles con la droga hacia Madrid, España.
«Esta banda se dedicaba no solamente a vender éxtasis en las fiestas electrónicas sino que también se encargaba de enviar pequeñas cantidades de droga en varios envíos a España», manifestó
Berni.
Según el funcionario, en cada esquí iba un kilo de droga y la banda tenía previsto enviar siete pares de tablas, es decir 14 kilos, cada uno valuado en 6.000 o 7.000 pesos en los países productores.