Así fue la noche gourmet de Rod Stewart en Buenos Aires: asado, malbec y cultura argentina antes de sus tres shows
La velada íntima del artista escocés incluyó sabores emblemáticos y momentos con su círculo más cercano, previo a sus conciertos en el Movistar Arena.
Una noche porteña con sabor a gloria
Rod Stewart, el eterno caballero del rock británico, llegó a Buenos Aires con el alma encendida y el paladar dispuesto a celebrar la cultura local. Antes de sus esperados tres conciertos en el Movistar Arena, el artista decidió darse un gusto bien argentino: una cena de nueve pasos en el exclusivo restaurante Fogón Asado, ubicado sobre la calle Gorriti, en pleno corazón del barrio de Palermo.
Acompañado por su esposa Penny Lancaster y los músicos de su banda, Stewart se sumergió en una experiencia gourmet donde el fuego, el vino y la carne fueron los protagonistas. Según pudo saber Palermo Online, el menú degustación elegido por el artista tiene un valor de 135 mil pesos e incluye carnes braseadas, embutidos artesanales, vegetales asados y postres con impronta local.
El plato favorito del cantante fue el asado braseado al fuego lento, maridado con un malbec mendocino que, según testigos, Stewart elogió con entusiasmo. “This is amazing, mate”, habría dicho, mientras levantaba su copa frente a las brasas, rodeado de su círculo más íntimo.
De Londres a Palermo: un romance con el público argentino
El amor de Rod Stewart por la Argentina no es nuevo. Su primera visita fue en 1989, cuando hizo vibrar el estadio de River Plate con un show legendario. Desde entonces, ha vuelto varias veces: en Mar del Plata, en el Centro Costa Salguero (2018), y en GEBA (2023), donde demostró que su energía sigue intacta.
Ahora, con más de 60 años de trayectoria, 33 discos publicados y 250 millones de copias vendidas, regresa con su gira “One Last Time”, que lo llevará al escenario del Movistar Arena los días 22, 23 y 24 de octubre.
El repertorio incluye clásicos como “Maggie May”, “Da Ya Think I’m Sexy”, “Have I Told You Lately That I Love You”, “Forever Young” y “Rhythm of My Heart”, junto a una puesta escénica majestuosa que promete emocionar a varias generaciones.
Un artista que desafía al tiempo
A sus 80 años, Stewart asegura que no piensa retirarse, aunque esta será su última gira mundial de gran escala. En una entrevista con la revista People, lo dejó claro:
“Este será el final de las giras largas, pero no tengo ningún deseo de retirarme. Tengo 80 años, una cabellera completa y puedo correr 100 metros en 18 segundos.”
Con su característico humor británico, el cantante reconoce que ya no puede vivir como en los años setenta:
“Ya no soy como en los 70 y 80. No puedo quedarme despierto toda la noche, emborracharme y volverme loco, y aun así tener mi voz intacta. Ahora tengo que protegerla.”
Disciplina, música y amor
Su reciente álbum “Swing Fever”, grabado junto al pianista Jools Holland, y la finalización de una residencia de 13 años en Las Vegas, confirman que Stewart sigue más activo que nunca. También planea grabar un disco de country y otro con material original, mientras disfruta de la familia y el deporte.
Stewart atribuye su gran momento vocal a un cambio de hábitos: dejó el alcohol y adoptó una rutina de ejercicios. “Es más sencillo mantener mi voz en buen estado. Ha estado en excelente forma desde que dejé el alcohol”, confesó.
En su vida cotidiana, dedica tiempo a sus hijos, a su esposa y a mantener la energía que lo convirtió en ícono mundial del rock.
Un brindis porteño antes del adiós
Con el fuego encendido y una copa de malbec en la mano, Rod Stewart volvió a conectar con la esencia argentina: pasión, familia y buena mesa. Su paso por Palermo dejó una estampa inolvidable, de esas que combinan el glamour británico con el espíritu criollo del asado y el encuentro.
En una Buenos Aires que lo espera con los brazos abiertos, el artista se despide del gran circuito mundial, pero no del corazón de su público.
Porque como el vino y los clásicos del rock, Rod Stewart no envejece: se transforma.