Un relevamiento nacional de Zentrix Consultora muestra que el 60,9% de los menores de 40 años tomó deuda en los últimos seis meses. Alimentos, salud y servicios aparecen entre los principales destinos del crédito, mientras el ahorro queda fuera del alcance de buena parte de los encuestados.
| Palermo Tour — Actualidad
18 de octubre de 2026
El calendario tiene treinta días, pero el bolsillo no siempre los alcanza. El 72% de los menores de 40 años consultados por Zentrix afirma que sus ingresos se agotan a más tardar el día 20, y apenas el 3% consigue ahorrar. La contracara es el endeudamiento: el 60,9% de ese grupo tomó deuda durante los últimos seis meses. Los resultados corresponden al Monitor de Opinión Pública de septiembre de 2026 y describen una economía cotidiana en la que financiar las últimas semanas se vuelve parte de la rutina.
El fenómeno atraviesa distintas edades y sectores sociales. Según el informe difundido por la consultora, aproximadamente dos de cada tres encuestados se quedan sin dinero a más tardar el día 20. Solo el 34% llega a fin de mes con sus ingresos, proporción que incluye al 9,8% que consigue ahorrar. Detrás de esos porcentajes aparece una pregunta concreta: cuánto queda disponible después de afrontar los gastos indispensables.
Endeudarse para comprar alimentos y pagar servicios
El 56,2% de los participantes declaró haber tomado deuda en los últimos seis meses. Entre quienes se endeudaron, el 55,1% lo hizo para cubrir gastos básicos, como alimentos y salud, y el 21,3% para pagar tarifas y servicios. La compra de bienes durables representó el 11,8%.
La diferencia importa porque el destino del préstamo cambia su función dentro del presupuesto. Financiar un bien que se utilizará durante años y recurrir al crédito para sostener gastos que vuelven todos los meses plantean situaciones distintas. Cuando la cuota de una compra de alimentos llega junto con la necesidad de volver a llenar la heladera, el ingreso siguiente ya tiene una parte comprometida.
El relevamiento no permite establecer por sí solo cuánto aumentará la morosidad ni reconstruir las cuentas de cada hogar. Sí muestra una señal de fragilidad: una proporción considerable de los consultados utiliza deuda para afrontar necesidades corrientes.
Menores de 40 años: poco ahorro y mayor exposición al crédito
Los menores de 40 años reúnen tres indicadores que ayudan a dimensionar esa vulnerabilidad: ingresos que se terminan temprano, escaso margen de ahorro y una elevada utilización de deuda. El 72% llega como máximo al día 20, el 3% ahorra y el 60,9% se endeudó durante el último semestre.
Además, el 69,1% de ese segmento evalúa negativamente la situación económica del país. Se trata de una valoración declarada por los encuestados: no equivale a una medición de caída salarial ni permite atribuir una misma experiencia a todos los jóvenes.
La expresión “generación del día 20” resume el problema que expone el estudio. El ingreso debe cubrir un mes completo, pero para una mayoría de ese grupo se consume antes. Sin reservas, una reparación, un medicamento o cualquier gasto inesperado puede sumar una nueva obligación al presupuesto siguiente.
La brecha social: deuda para subsistir o para comprar bienes
La distancia entre los estratos que distingue el informe es marcada. En la clase baja, el 59,6% declara que sus ingresos no pasan del día 15 y el 83,3% no supera el día 20. Apenas el 0,9% consigue ahorrar. En la clase alta, en cambio, el 20% se queda sin ingresos antes de terminar el mes y el 61,9% afirma que ahorra.
También cambia el uso del financiamiento. Tomó deuda el 68,1% de los encuestados de clase baja, frente al 36,5% de la clase alta. Entre los primeros que se endeudaron, el 65,5% destinó ese dinero a gastos básicos. Entre los segundos, el 63,4% lo utilizó para comprar bienes durables.
Así, un mismo término —endeudamiento— reúne realidades económicas diferentes. Para algunos hogares permite anticipar una compra; para otros ayuda a sostener necesidades inmediatas. Comparar solamente cuántas personas toman crédito deja afuera esa diferencia central.
Las tarifas presionan sobre la clase media
En la clase media, el 51,4% de los consultados se queda sin ingresos antes de fin de mes y el 47,1% tomó deuda durante los últimos seis meses. Entre quienes recurrieron al financiamiento, el 45,6% lo hizo para cubrir gastos básicos.
Pero hay otro dato que distingue a ese sector: el 29% de los endeudados de clase media utilizó el crédito para pagar tarifas y servicios, frente al 18,2% de la clase baja y al 4,7% de la alta.
El resultado señala el peso de esas obligaciones entre los motivos de endeudamiento de la clase media relevada. No alcanza, sin embargo, para determinar por sí solo cuánto representa cada servicio dentro del ingreso ni qué papel tienen los subsidios, la composición familiar o las características de la vivienda.
El 81,8% siente que su salario pierde frente a la inflación
La percepción sobre los ingresos completa el panorama. El 81,8% considera que su salario no le gana a la inflación. Según la serie presentada por Zentrix, esa proporción no baja del 81% desde marzo de 2026 y alcanzó el 87,4% en julio.
Estos resultados describen cómo los participantes perciben su poder de compra. Para medir la evolución efectiva de los salarios y los precios es necesario consultar, además, las estadísticas correspondientes. La encuesta aporta otra dimensión: la experiencia económica que las personas reconocen al administrar sus gastos.
El estudio también registra una diferencia entre la evaluación personal y la nacional. Mientras el 39,3% califica negativamente su propia situación económica, el 61,5% hace lo mismo con la del país: una brecha de 22,2 puntos porcentuales.
Morosidad: la mayoría pide intervención y prefiere reglas
Frente a los problemas de pago, el 67% de los encuestados espera alguna forma de intervención estatal. Ese total reúne al 36,1% que considera la morosidad un problema de toda la sociedad del que el Estado debería hacerse cargo y al 30,9% que la entiende como un asunto entre privados, pero igualmente reclama intervención. El 29,1% sostiene que el Estado no debería intervenir.
Entre quienes esperan una actuación estatal, el 61,3% prefiere regular el otorgamiento y las condiciones de los créditos. El 23,6% elige la refinanciación de deudas mediante el Banco Central y el 7,5% se inclina por una condonación por ley.
La base de comparación es importante: esas preferencias corresponden al grupo que reclama intervención, no al conjunto de la muestra. Dentro de ese universo, la regulación reúne un respaldo claramente superior al de las otras alternativas mencionadas.
Qué dicen estos datos para Palermo y la ciudad
El informe ofrece un contexto nacional para pensar el consumo cotidiano en barrios como Palermo: compras de alimentos, servicios, salidas y decisiones que dependen del dinero disponible después de pagar los gastos esenciales. No contiene una medición específica de Palermo ni permite trasladar sus porcentajes a la Comuna 14.
Tampoco mide directamente el movimiento de los comercios, las reservas gastronómicas o el gasto turístico del barrio. Su aporte es mostrar las restricciones económicas declaradas por los participantes y el lugar que ocupa el crédito en sus presupuestos.
La pregunta que deja abierta es cercana a cualquier mesa familiar: si los ingresos se terminan el día 20 y las obligaciones continúan, ¿con qué se cubren los días restantes? Para una parte considerable de los encuestados, la respuesta ya incluye dinero prestado.
Cómo se realizó el estudio
Los datos provienen del Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora, correspondiente a septiembre de 2026. El trabajo reunió 1.438 casos válidos de residentes en la Argentina, relevados entre el 22 y el 30 de septiembre, mediante un cuestionario autoadministrado en línea, con difusión controlada y depuración de registros inválidos.
Según la ficha técnica suministrada, la muestra fue ponderada por región, edad, sexo y voto declarado en el balotaje presidencial de noviembre de 2023 y las elecciones legislativas de octubre de 2025. La consultora informa un margen de error teórico de ±2,6 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%.
Por tratarse de una encuesta en línea cuya descripción no acredita una selección probabilística de participantes, ese margen teórico debe interpretarse con cautela: no contempla por sí solo posibles sesgos de cobertura o participación. Los resultados por edad y clase social corresponden, además, a subgrupos más pequeños que la muestra total.
Fuente: informe y ficha técnica del Monitor de Opinión Pública de septiembre de 2026, suministrados por Zentrix Consultora.