El Aula Magna del Colegio Nacional de Buenos Aires volvió a brillar
El Aula Magna del Colegio Nacional de Buenos Aires volvió a brillar: patrimonio, historia y futuro en el corazón de la Ciudad
El Colegio Nacional de Buenos Aires reinauguró su histórica Aula Magna tras una profunda obra de conservación patrimonial, refuncionalización y actualización tecnológica que devuelve a la Ciudad uno de sus espacios académicos y culturales más emblemáticos. El acto se realizó el 11 de diciembre de 2025 y fue encabezado por el rector de la Universidad de Buenos Aires, Ricardo Gelpi, junto al vicerrector Emiliano Yacobitti, con la presencia de autoridades, exalumnos, referentes de la cultura, la política y el mundo empresario.
La reapertura del Aula Magna no fue un simple corte de cinta: fue una ceremonia cargada de memoria, pertenencia y futuro. El espacio, dependiente de la UBA y ubicado en el casco histórico porteño, recuperó su esplendor original sin resignar funcionalidad contemporánea, consolidándose nuevamente como un símbolo de la educación pública argentina.
Una obra posible gracias a una donación histórica
La puesta en valor fue posible gracias a la donación de Mariana y Marcelo Mindlin, egresados de la promoción 1982 del Colegio. Se trata de la contribución privada más importante en la historia moderna del CNBA. Ambos se conocieron como estudiantes en estas aulas y decidieron devolverle a la institución parte de lo que marcó su formación.
Marcelo Mindlin es presidente de Pampa Energía y del Museo del Holocausto de Buenos Aires, y su aporte permitió encarar una intervención integral, respetuosa del valor histórico y arquitectónico del edificio, declarado Monumento Histórico Nacional.
Palabras que unen pasado y presente
Durante el acto, el rector Ricardo Gelpi destacó el valor simbólico del Aula Magna:
“En este espacio conviven el pasado y el presente de manera distintiva. Aquí resuenan las palabras de Albert Einstein y también la historia de nuestros premios Nobel, dos de los cuales fueron alumnos de este Colegio”.
Gelpi remarcó además el fuerte sentido de pertenencia que caracteriza a quienes pasaron por el Nacional Buenos Aires, subrayando que ese lazo explica gestos de compromiso como el de los donantes.
Por su parte, la rectora del CNBA, Valeria Bergman, puso el foco en la vida cotidiana del Aula Magna:
“Aquí celebramos los momentos más importantes de nuestra comunidad: recibimos a los ingresantes, despedimos a los egresados, conmemoramos fechas patrias y distinguimos a nuestros estudiantes”.
Y concluyó con una definición que sintetiza el espíritu de la obra:
“Preservar el patrimonio material es también reafirmar nuestro compromiso con el legado educativo y científico del Colegio, a 162 años de su historia”.
Restaurar sin borrar la memoria
Las tareas estuvieron supervisadas por el estudio Turull + Capeluto Arquitectos, especializado en intervención patrimonial. Cada decisión fue tomada con criterio histórico: se restauraron materiales originales, se mejoró la acústica y se incorporó nueva iluminación, siempre respetando la identidad Beaux-Arts del salón.
El resultado es un espacio preparado para el uso académico y cultural del siglo XXI, sin perder la solemnidad y la carga simbólica que lo caracterizan.
Personalidades presentes
Del acto participaron numerosas figuras del ámbito público y privado, entre ellas Eduardo Elsztain, Sergio Grosskopf, Rodolfo D’Onofrio, Carlos Maslatón, Alejandro Catterberg, Alejandro Katz, el Auditor General de la Nación Juan Manuel Olmos, el Procurador General Eduardo Casal, el senador Mariano Recalde, el diputado Eduardo Valdés, el legislador porteño Matías Lammens, Claudio Lozano, Martiniano Molina, el periodista Alejandro Bercovich y autoridades de la Corporación Puerto Madero, entre otros invitados especiales.
Curiosidades históricas del Aula Magna
El Aula Magna del Colegio Nacional de Buenos Aires es uno de los salones de actos más representativos de la Ciudad:
- Fue inaugurada en 1919.
- En 1925, Albert Einstein brindó allí una conferencia magistral sobre la Teoría de la Relatividad, durante su única visita a la Argentina.
- Alberga un órgano de concierto de 3.600 tubos, llegado desde Alemania en 1928.
- Originalmente, el salón se comunicaba con la Biblioteca mediante un arco y un gran telón. La actual separación data de 1933.
Hoy, tras nueve meses de trabajo minucioso, el Aula Magna vuelve a cumplir su función original: ser escenario de ideas, debates, actos fundacionales y momentos que marcan generaciones. Un espacio donde la historia no se guarda en vitrinas, sino que sigue respirando.
Fuente: Palermo Tour Noticias