El sistema de alerta temprana advierte sobre precipitaciones que pueden superar los valores habituales. Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios, mantener limpios los desagües y no circular por sectores inundables del barrio.
Las lluvias intensas vuelven a poner en alerta a Palermo, especialmente en las zonas que históricamente presentan dificultades para drenar el agua. Ante cada episodio de tormentas fuertes, los vecinos deben prestar atención a los avisos emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional y seguir únicamente la información difundida por canales oficiales.
El sistema de alerta temprana se activa cuando las precipitaciones previstas pueden alcanzar o superar determinados umbrales meteorológicos establecidos a partir de los valores climatológicos del SMN. La intensidad del fenómeno y su posible impacto se comunican mediante alertas amarillas, naranjas o rojas.
Durante una tormenta se recomienda evitar salir, no sacar la basura y limpiar con anticipación los desagües, canaletas, patios y balcones. También es importante retirar macetas, muebles y otros objetos que puedan ser desplazados por el agua o el viento.
Si el agua ingresa a una vivienda o comercio, se deben desconectar los electrodomésticos y cortar el suministro eléctrico, siempre que sea posible hacerlo sin exponerse a ningún peligro. Nunca hay que tocar enchufes, cables o artefactos eléctricos estando mojado o con los pies dentro del agua.
En las calles de Palermo, la recomendación fundamental es no intentar atravesar sectores anegados, ni caminando ni en automóvil. Una calle cubierta por el agua puede ocultar pozos, bocas de tormenta abiertas, cables caídos o corrientes capaces de arrastrar a una persona.
Qué significa cada nivel de alerta
Ante una alerta amarilla, se recomienda salir únicamente cuando sea necesario y mantenerse informado sobre la evolución del tiempo.
Con alerta naranja, los vecinos deben permanecer en espacios cerrados y seguros, reducir al mínimo los desplazamientos y alejarse de calles inundadas o sectores bajos.
Frente a una alerta roja, solo se debe salir si resulta imprescindible. También hay que asegurar los objetos que puedan ser arrastrados, mantenerse lejos de las zonas inundables y seguir estrictamente las instrucciones de las autoridades.
Ante cualquier emergencia en la Ciudad de Buenos Aires, los vecinos pueden comunicarse con la línea 103 de Emergencias. La prevención, aunque parezca una vieja recomendación repetida, sigue siendo la herramienta más eficaz: cuando el cielo se descarga sobre Palermo, ninguna fotografía ni ningún apuro justifican entrar en una calle cubierta por el agua.