La historia del Obelisco de Buenos Aires


Uno de los monumentos más visitados de Argentina es el Obelisco en la ciudad de Buenos Aires.  Está en la Plaza de la República y se considera el centro de la ciudad. Se construyó en 1936 y se hizo con motivo del cuarto centenario de la fundación de la ciudad por Pedro de Mendoza. En el sitio donde está, anteriormente había una iglesia, que se derribó para construirlo. Se supone que allí fue donde se izó  por primera vez en Buenos Aires la bandera argentina.  Hay una serie de curiosidades sobre el mismo:

1. Se construyó en 31 días. Mariano de Vedia y Mitre, se lo encargó al arquitecto Aberto Prebisch y se le dio de plazo hasta el 25 de mayo. Lo consiguieron construir entre 157 trabajadores que trabajaron en dos turnos, día y noche, y lo acabaron diez días antes del plazo. Cuando se inauguró, con emoción y orgullo como si de los mejores juegos tragamonedas online se tratase, los protagonistas alzaron en el mismo una bandera igual a la que se supone se había izado en la iglesia que ocupaba su lugar.

2. Sus medidas: Tiene una altura de 67,5 metros, y se llega hasta arriba subiendo 207 escalones, arriba hay un mirador con cuatro ventanas. Cada una de sus caras recuerda un acontecimiento de la ciudad: primera y segunda fundación, primera vez que se izó la bandera, y la federalización de la ciudad. La punta es roma, y tiene un pararrayos, que no se ve por la altura, y los cables del mismo están por el interior. Dicen que hay una caja de hierro empotrada en la que hay una foto del jefe de máquinas de la construcción y una carta destinada a quien lo derribe.

3. En 1938, se cayeron algunas placas de sus paredes, no hubo heridos pero los cascotes cayeron donde la víspera habían estado multitud de estudiantes. Por este motivo, se retiraron las placas, se revocó el monumento y se pintó de nuevo.

4. Se intentó en alguna ocasión su demolición puesto que no era del gusto de muchos, incluso se llegó a votar y el Concejo lo aprobó, pero, el intendente de la ciudad vetó esa decisión.

5. Pocos días después de la inauguración, la ciudad sufrió un terremoto bastante importante, pero lo resistió perfectamente.

Actualmente es el símbolo para celebrar distintas causas y se ha utilizado como punto de reunión de manifestaciones. Por ejemplo, en 1998  activistas de Greenpeace, despegaron un cartel desde la punta del mismo en el que ponía: Salven el clima; algún año, se le decoró como un árbol de navidad; en el año 2005, con motivo del día mundial de la lucha contra el Sida, se cubrió con un preservativo rosa; en 2007 y para conmemorar las relaciones entre Argentina y Alemania, se cubrió el Obelisco con una tela con los colores de ambas banderas, y se le puso una nueva iluminación que lo donó la embajada alemana; en 2018, fue el escenario principal de los juego olímpicos de la juventud; es decir, ha pasado a formar parte de la vida diaria de la capital y símbolo de reivindicaciones varias.