Plaza Italia: El Monumento a Giuseppe Garibaldi

La Plaza Italia se encuentra ubicada en la Avenida Santa Fe al 4000, del barrio de Palermo, marcando el lugar donde la Avenida Sarmiento finaliza. Precisamente en la esquinas con esta última se encuentran las entradas al Zoológico de Buenos Aires, al predio ferial de la Rural y al Jardín Botánico. En el centro de la plaza se ubica el Monumento a Giuseppe Garibaldi, inaugurado el 19 de junio de 1904 en un acto que presenciaron Julio Argentino Roca y Bartolomé Mitre.

Garibaldi en la hasta entonces plaza de Los Portones. El monumento se inauguró el 19 de junio de 1904

Plaza Italia
Italia fue la primera nación extranjera, aparte de España, que nos dio su nombre para una de nuestras plazas. Otras la siguieron como plaza Británica, plaza Francia, plaza Irlanda, ello como reconocimiento del pueblo argentino a los países europeos que se asociaron a los festejos patrios del Centenario de la Revolución de Mayo. El nombre fue consecuencia de la instalación del monumento a Garibaldi en la hasta entonces plaza de Los Portones. El monumento se inauguró el 19 de junio de 1904.

El lugar de la Plaza Italia fue un sitio abierto al paso público desde muy antiguo. Fue tenida en cuenta al ver la gran afluencia de gente que concurrió a la primera Exposición de la Sociedad Rural Argentina, que se realizó en 1878. Siguió cobrando animación, con la creación del Jardín Zoológico en 1890; el Jardín Botánico en 1892.
Su antiguo nombre se lo darían unos inmensos portones que constituían la entrada al Parque 3 de Febrero, creado en 1875, ellos daban frente a la actual Plaza Italia. En 1917 desaparecieron los “Portones de Palermo”.

La decoración de la plaza solo tenia a fines del siglo pasado una fuente en su centro, que era una de las dos que se habían retirado de la actual Plaza de Mayo. Los árboles, el césped y las flores que se ven actualmente vendrían muchos años mas tarde.

En el Barrio de Palermo se encuentra la Plaza Italia, donde es atracción predominante el Monumento a Giuseppe Garibaldi.

Es una estatua ecuestre donada a la Ciudad por los residentes italianos en 1904.

Esta obra de Eugenio Maccagnani (l852-1930) es réplica de la erigida en Brescia, Italia.
Jose Garibaldi fué un general italiano, nacido en Francia, cuya novelesca vida, transcurrió en parte en Argentina En Plaza Italia, se inaugura el monumento a Giuseppe Garibaldi con enorme asistencia de la colectividad italiana: en el acto hablan el político Alfredo Palacios y el escritor Belisario Roldán. Ambos figuraban entre los oradores más respetados del momento. Pero el acto popular más concurrido es el que se realiza para festejar los 80 años de Bartolomé Mitre, verdadero jubileo consagratorio del ex presidente.

La Argentina sigue recibiendo inmigrantes: más de 125.000 arribaron ese año. Se empieza a construir la terminal ferroviaria de Retiro, que será un modelo de arquitectura avanzada. Lo único que aún se conserva es el monumento a Garibaldi, hoy protegido por la plaza propiamente dicha. La arcada que se aprecia a la derecha, que también sobrevive, fue la tradicional entrada del entonces Jardín Zoológico Municipal.

Llama la atención la red de vías tranviarias, que se entrecruzan y forman una compleja telaraña. En primer plano aparece un coche de la compañía de tranvías Eléctricos de Buenos Aires, que fue absorbida por la Anglo Argentina en 1908. Atrás, enmarcado por los Portones, marcha un tranvía con acoplado para obreros cuya empresa no se puede individualizar con absoluta seguridad.

A quienes conozcan este importante centro de actividad que es hoy Plaza Italia tal vez les resulte difícil creer que, alguna vez, este lugar disfrutó de tanta quietud. Roca y Mitre la inauguraron

Se levanta en plaza Italia, en Palermo
El héroe de la independencia peninsular era un personaje venerado por italianos y rioplatenses
Su monumento ecuestre mira hacia la avenida Sarmiento
El revisionismo lo convirtió en un personaje polémico y a veces lo tildó de villano oportunista e inescrupuloso, pero a fines del siglo XIX José Garibaldi era un héroe indiscutido, en el sitial de las figuras destacadas de la historia y cuya vida era una cabal representación de su propia divisa: “Toda injusticia me mueve a la acción”.
Su imagen, casi legendaria, pocos años después de su muerte (1882) movió a los inmigrantes italianos en la Argentina a levantarle una estatua, para lo cual abrieron una colecta mediante avisos publicados en los diarios de antaño en este caso La Nación y en La Prensa.

La buena acogida de la iniciativa, no sólo entre la colectividad, permitió contratar al escultor Eugenio Maccagnani, quien decidió hacer una réplica de la obra ya realizada para la ciudad italiana de Brescia, en talleres especializados en fundición de bronce que existían en Berlín.
Ya concluida, se eligió para emplazarla el paseo entonces conocido como Plaza de los Portones (rodeado de grandes plátanos), frente a la parada de una línea de tramways, en Palermo.

El monumento junio de 1904.

La inauguración

La inauguración de la estupenda estatua ecuestre, con bajorrelieves y un Garibaldi de sombrero que mira al río, tuvo lugar el 19 de junio de 1904, en uno de los actos de mayor convocatoria registrados en esta capital.
Lo encabezó el presidente Julio A. Roca, que compartió el palco oficial con Bartolomé Mitre (a quien había invitado a subir al carruaje, al pasar por su casa y ver que se aprestaba a subir a su propio vehículo para dirigirse a la ceremonia), el intendente Alberto Casares y el propio Maccagnani, más representantes diplomáticos de todo el mundo. Rodearon el palco miembros de los Grupos Garibaldinos -los más entusiastas-, junto a no pocas asociaciones y logias masónicas, a una de las cuales perteneció el militar y aventurero peninsular.

El titular de la comisión organizadora del homenaje, Tomás Ambrosetti, tuvo a su cargo la entrega oficial del monumento a la ciudad, al tiempo que más de 50 bandas de música interpretaban un himno dedicado a Garibaldi.
Ambrosetti ponderó esos aspectos epopéyicos de Garibaldi, de enorme poder de seducción sobre librepensadores, románticos e idealistas como Alejandro Dumas, quien se unió a su ejército en Sicilia, en 1860, y se refirió a su participación en las campañas que lideró en América del Sur, sobre todo en Uruguay, Brasil y la Argentina, por lo que lo llamó “hombre universal”. Cuatro meses después, la entonces municipalidad aprobó la nueva denominación de plaza Italia.
Willy G. Bouillon

Un indulto para un seguidor
* Entre tantas notas de color que ofreció un acontecimiento de esta magnitud, cabe mencionar un indulto presidencial sin precedente. En el palco, y tras una consulta a Mitre, Roca mostró una particular forma de adherir al acto, al dictar allí mismo un decreto por el cual dispuso la libertad inmediata de Vicente Malpelli, encarcelado en 1889 a raíz de diversos hechos delictivos, según señaló la medida. Malpelli poseía un atenuante insoslayable para esa oportunidad: había participado en casi todas las campañas de Garibaldi.

Plaza Italia (línea D del subte de Buenos Aires)
La estación Plaza Italia forma parte de la línea D de la red de subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires. Fue inaugurada el 29 de diciembre de 1938 y se encuentra ubicada debajo de la Avenida Santa Fe adyacente a Plaza Italia, entre las calles Jorge Luis Borges y Thames, en el barrio de Palermo.

Posee una tipología subterránea con un andén central y dos vías, vestíbulo intermedio, acceso mediante escaleras y servicio de Wi-Fi público.

Construida por la CHADOPyF en la década de 1930, la estación Plaza Italia se encuentra adornada con numerosos murales cerámicos instalados tanto en su andén como en sus dos boleterías. En el piso de su andén central se encuentra un mural basado en un boceto del famoso pintor argentino Benito Quinquela Martín del año 1939, realizado por Constantino Yuste, llamado La descarga de los convoyes y cuyas medidas son 6,35 x 4,23 metros. En dirección a las escaleras que llevan al nivel superior, una de sus arcadas está decorada con el mural Capilla en la sierra basado en un boceto de Fray Guillermo Butler y realizado por Cattaneo y Compañía, cuyas medidas son 10,10 x 2,5 metros.

El vestíbulo oeste posee dos murales también realizados por Cattaneo y Cia. Uno de ellos está basado en bocetos de 1938 de Leónie Matthis de Villar e incluye las escenas Besamanos de los caciques, La visita del gobernador y Casamientos colectivos, y sus medidas son 3,5 x 2,15 metros; mientras que el otro se titula La Iglesia del Pilar, siglo XIX, está basado en bocetos de José Millé de 1938 y sus medidas son 3,6 x 2,15 metros.

En 1997, a pesar de la declaración de Monumento Histórico, el concesionario Metrovías decidió la remodelación de los dos vestíbulos de la estación, que perdieron su decoración original de azulejos coloreados.