En un bar de moda de Palermo Hollywood, un grupo de franceses se reúne. Son simpatizantes de ¡En Marcha!

En un bar de moda de Palermo Hollywood, un grupo de franceses se reúne. Son simpatizantes de ¡En Marcha!, el movimiento del favorito de cara a las elecciones del domingo.

En un bar de moda de Palermo Hollywood, un grupo de franceses se reúne por la noche a conversar y compartir una botella de vino. A simple vista parece un encuentro entre amigos, pero en realidad se trata de una reunión de simpatizantes de ¡En Marcha! (EM), el movimiento del candidato liberal independiente Emmanuel Macron, el gran favorito de cara a las elecciones presidenciales del domingo en Francia.

Mientras algunos miran los afiches y folletos que reposan sobre la mesa, otros estrenan las remeras recién llegadas de Francia. Jóvenes y no tan jóvenes, los miembros del comité de EM en Buenos Aires discuten sobre las estrategias para seducir al mayor número de votantes en la recta final de la carrera presidencial.

Y es que hacer campaña del otro lado del charco no es tarea fácil, más aún cuando se es un movimiento que no cuenta con las bases de un partido político clásico. Con apenas un año de existencia, EM está todavía en pleno desarrollo. Lanzada por Macron con la intención de “reconstruir desde abajo”, la plataforma depende del compromiso de sus afiliados.

En septiembre pasado, el movimiento decidió estructurarse en comités independientes para colaborar con la elaboración del programa. Así fue como cuatro franceses residentes en Argentina, encabezados por Leonardo Puppetto, un joven economista de 32 años, fundaron EM Buenos Aires en octubre pasado.

En su mayoría jóvenes y emprendedores, los adeptos de la agrupación porteña se sienten atraídos por la divisa de “libertad” -sobre todo económica-, “igualdad” -de oportunidades-, y “fraternidad” -europea y ecológica- que pregona su candidato.

Si bien la dimensión del movimiento en nuestro país es modesta -cuenta con unos 60 asociados, de los cuales la mitad viven en la capital-, es una plataforma muy activa que ya organizó una decena de reuniones informativas desde su creación y tiene una presencia destacada en Internet y las redes sociales.

“Nuestro desafío es llegar a los franceses en Argentina, especialmente a los franco-argentinos, que están más alejados de la situación que se vive en Francia”, explicó Puppetto, quien asumió por primera vez una militancia política, en declaraciones a la Prensa.

Un total de 12.056 franceses están inscritos en el padrón electoral en Argentina, y los residentes en Buenos Aires están convocados a votar en la embajada el próximo sábado, un día antes de los comicios en Francia.

Los franco-argentinos representan una parte importante de ese padrón. Pero al estar arraigados en el país desde hace años, a los miembros de EM les cuesta captar su atención para votar en unas elecciones que les parecen ajenas.

Desde hace unas semanas, la plataforma dispone de las listas electorales del Consulado francés e intenta contactar a los posibles electores de forma directa por correo electrónico. Y gracias al material de campaña llegado recientemente de Francia, los simpatizantes tienen previsto salir a las calles y repartir folletos en centros de la comunidad gala en la ciudad.

EM se jacta, según palabras del propio Macron, de ser un movimiento “ni de izquierda ni de derecha”, sino “progresista”. Y este es, justamente, uno de los mayores atractivos para sus adeptos, que están cansados de la alternancia bipartidista entre el Partido Socialista (PS) -de centroizquierda- y Los Republicanos (LR) -de derecha- existente en Francia desde 1981. Las crisis internas que atraviesan actualmente los dos grandes partidos beneficiaron notoriamente el ascenso de Macron en las encuestas.

“Al construir su movimiento, Macron identificó las discrepancias políticas existentes ‘a la izquierda de la derecha’ y ‘a la derecha de la izquierda’, y vio que tenían muchas cosas en común”, afirmó Puppetto.

Por eso, entre los miembros de EM Buenos Aires encontramos antiguos afiliados de los grandes partidos que desean una renovación política a través de una agrupación que pretende tener una mayoría de cargos electos provenientes de la sociedad civil.

Tal es el caso de Hervé, un restaurador de 63 años y ex militante del PS, quien aseguró que en las reuniones de EM la gente de izquierda y de derecha logra dialogar y ponerse de acuerdo, algo que a su juicio no ocurría antes.

También Margaux Reams, una empresaria franco-argentina de 29 años y ex militante de LR, va a votar “con convicción” al antiguo ministro de Economía del actual gobierno socialista, algo impensable para quien una vez fue una ferviente “sarkozysta”.

“Si me hubiese quedado en Francia, votaría a Fillon porque ese era mi molde social, pero ahora que vivo en el exterior estoy dispuesta a apoyar a alguien que tiene verdaderas ideas en lugar de a un clan”, sostuvo.

Migrar y vivir en el extranjero parece favorecer al candidato liberal, un europeísta entusiasta y defensor de la globalización, que encabeza con 36% un sondeo de los franceses residentes en el exterior publicado hace dos semanas por el portal lepetitjournal.com, más de 10 puntos encima de sus intenciones de voto en Francia.

A diferencia de las tendencias registradas en el país galo, los discursos de salida de la Unión Europea (UE) de la ultraderechista Marine Le Pen y del izquierdista Jean-Luc Mélenchon no tienen eco entre los expatriados franceses, que solo les otorgan 9% y 8% de sus votos respectivamente, muy lejos del 22% y del 20% que alcanzan en Francia.

Pero los franceses del extranjero representan sólo un 2% del padrón electoral. Si bien en la última encuesta Ipsos-Sopra Steria publicada por el diario Le Monde, Macron se mantiene a la cabeza de las presidenciales junto a Le Pen con 22% de los votos, Mélenchon y el conservador Fillon le pisan los talones.

Además, se espera una abstención récord por encima del 30%, y uno de cada tres franceses no sabe aún por quién votar.

Ante esta situación, los simpatizantes de EM no pueden bajar la guardia. “No tengo ganas de que mi país se encierre, por eso lucho para impedirlo”, admitió Puppetto.

Pero el joven se mantiene optimista y confía en una victoria de su candidato en la primera vuelta del próximo domingo 23 de abril, que seguirá en directo con los miembros de EM desde un bar de San Telmo.