Casa Polaca: Biblioteca Polaca Ignacy Domeyko. Europa en Palermo.

En el año 2007, la Unión de los Polacos decidió llevar a cabo una remodelación general de la Casa Polaca. El local de la Biblioteca, restaurado después del incendio, se incluyó en el proyecto. La sede, de una superficie de 100 m2, está provista de un depósito con estanterías móviles metálicas para la colección de libros y documentos, una sala de lectura y taller y una oficina administrativa. En la actualidad, el grupo de socios y visitantes de la Biblioteca es muy heterogéneo: está compuesto por argentinos que buscan información sobre diversos temas relacionados con Polonia, por polacos y descendientes de segunda o tercera generación que buscan sus raíces familiares, y por polacos recientemente llegados de Polonia, interesados en la comunidad polaca residente en Argentina. En este contexto, la Biblioteca realiza numerosas actividades: suministra información sobre Polonia y su cultura a las personas interesadas; organiza conferencias, encuentros y debates; realiza exposiciones; coparticipa con la Embajada de la República de Polonia en Buenos Aires en eventos culturales; realiza tareas de investigación y visita a los descendientes de inmigrantes polacos en el interior del país con la finalidad de ayudarlos a preservar su historia.

La Biblioteca Polaca Ignacio Domeyko es una de las más importantes fuera del territorio de Polonia y la más grande en Latinoamérica. Se sostiene gracias a las tareas comunitarias desarrolladas por quienes trabajan en ella, a las cuotas sociales, donaciones particulares y fondos provenientes de fundaciones e instituciones de Polonia. Fue creada como centro de difusión de la cultura polaca con el nombre de Asociación Biblioteca Polaca Ignacio Domeyko y su estatuto fue aprobado por la Inspección General de Justicia el 20 de octubre de 1961. En 1992 abandonó la personería jurídica para formar parte de la Unión de los Polacos en la República Argentina como una de sus secciones. En 2008 fue aceptada como miembro del MABZ, institución a la que pertenecen otros museos, archivos y bibliotecas polacas de Europa y Estados Unidos.

La Biblioteca Domeyko es una una biblioteca pública. Cualquier persona puede acercarse con el fin de realizar consultas o acceder a nuestros libros en sala en los horarios de atención al público.

Para retirar libros a domicilio, es necesario asociarse, para lo cual hay que completra el formulario correspondiente, traer fotocopias del documento de identidad y de una factura de servicios con el domicilio. Además deberá abonar la inscripción y la cuota anual. El valor de la cuota es sumamente acesible.

Biblioteca Polaca Ignacy Domeyko
Borges 2076
1425 Buenos Aires
+54 (11) 4774-2212
domeyko@bibliotecadomeyko.com.ar

La comida tradicional polaca. Entre los platos populares se destacan el bigos, guiso de repollo, carne y embutidos, y los recomendados pierogis (foto abajo), suerte de empanadillas hervidas y rellenas con papa y queso blanco, hongos, repollo o carne. Según su contenido, se los baña con manteca, cebolla o crema. Los golabki, equivalentes a los dolmos griegos, se preparan con hojas de repollo y se rellenan con carne picada, sémola y requesón, entre otras variantes.

LOS PRIMEROS AÑOS

Entre los años 1947 y 1949, desembarcaron en la República Argentina alrededor de 15 mil inmigrantes polacos. Eran, mayormente, soldados que habían peleado en la Segunda Guerra Mundial y sus familias. Muchos de ellos habían sido deportados a Siberia por la Unión Soviética y, por razones políticas, no podían regresar a Polonia. En general, se trataba de personas instruidas y profesionales que habían terminado sus estudios universitarios, los cuales enriquecieron con su aporte el nivel social y cultural de la comunidad polaca. Al poco tiempo de llegar, crearon un excelente coro masculino, un grupo de teatro y un conjunto de danza. La comunidad polaca, diseminada por todo el territorio de la Argentina, se organizó en diferentes asociaciones y estas, en su mayoría, se federaron en la Unión de los Polacos en la República Argentina, con sede en Buenos Aires.
El mundo se encontraba dividido entre Oriente y Occidente, estaba instalada la guerra fría y Polonia había quedado detrás de la cortina de hierro. Los integrantes de la Unión de los Polacos no aceptaban el gobierno impuesto en Polonia por la Unión Soviética, el cual les impedía un contacto fluido con sus familiares y el regreso a su patria.
En el año 1959, con el propósito de honrar los mil años del bautismo de Polonia y su surgimiento como Estado (966-1966), se tomó la decisión de crear una biblioteca, la cual se constituiría en una especie de monumento viviente a la cultura polaca en América del Sur. El comité organizador envió cartas a los intelectuales polacos más destacados invitándolos a formar parte del grupo de socios fundadores de la nueva institución. La invitación recibió una grata respuesta y un apoyo generalizado. En una destacada residencia ubicada en San Fernando y cedida por Karol Orłowski –uno de los socios fundadores–, se comenzó la recopilación de los libros y documentos donados que conformarían la futura biblioteca.

Los socios fundadores sumaban 80 personas radicadas tanto en la República Argentina como en otros países, las cuales aportaron, además de su apoyo monetario, sus valores culturales y sus conocimientos. Durante la Asamblea Inaugural del 4 de junio de 1960, fue elegida la primera Comisión Directiva, cuyo presidente fue el señor Jeremi Stempowski. En los años sucesivos, ocuparon el cargo de presidente Karol Orłowski (1961-1963), Jeremi Stempowski (1963-1976), Włodzimierz Toczyłowski (1976-1991), Irena Nawrot (1991-1998), Krystyna Woysław (1998-2001), Henryk Kozłowski (2001-2005), Irena Nawrot (2005-2006) y Marta Bryszewska (2006 en adelante).

¿POR QUÉ “DOMEYKO”?

Ignacio Domeyko (1802-1899) fue el polaco que más se destacó en la historia de la ciencia y de la cultura de América del Sur, por lo que correspondía adoptarlo como patrono de la institución. En Polonia, fue amigo personal del poeta Adam Mickiewicz, miembro de asociaciones estudiantiles, partícipe de movimientos patrióticos contra la ocupación rusa, doctor honoris causa de la Universidad Jagellónica de Cracovia, licenciado en filosofía, geólogo y meteorólogo. En Chile, fue profesor en numerosos establecimientos y rector de la Universidad de Santiago –a la que había modernizado–; además, impulsó el desarrollo de la educación e incentivó la formación de movimientos intelectuales y culturales. Dejó un vasto legado científico y cultural.
En 1938, camino a Chile, Ignacio Domeyko pasó por Argentina. Tras su arribo y una corta estadía en Buenos Aires, atravesando la pampa a caballo, se dirigió a Mendoza y, finalmente, llegó a destino. Su descripción del viaje es probablemente el texto más antiguo que se conoce sobre la Argentina escrito en idioma polaco.
26 de abril de 1838, Buenos Aires:
“Buenos Aires es extensa, está bien construida, ya tiene aspecto de una capital. Las calles derechas y anchas se cruzan en ángulo recto, como en todas las ciudades hispanas de América. La plaza principal es grande, sobre tres de sus laterales se ubican los puestos del mercado debajo de la recova, la policía, el cabildo, etc. y, sobre el cuarto, la iglesia catedral con un importante pórtico de arquitectura griega”.

Como la sede de San Fernando se encontraba alejada de la Capital y era de difícil acceso por la escasez de medios de transporte, a mediados de 1964 la Biblioteca Domeyko formalizó un convenio con la Unión de los Polacos para construir un espacio propio dentro del terreno en el que se encontraba la Casa Polaca, que había sido adquirida por la Unión en 1950 y se encontraba ubicada en la entonces llamada calle Serrano –hoy J. L. Borges– 2076 de la Capital Federal. La nueva sede fue inaugurada el 30 de abril de 1966 gracias a la ayuda de la comunidad polaca y la donación de uno de los socios, el ingeniero Kadenacy, quien en su testamento destinó una considerable suma de dinero para este fin.

LOS PRIMEROS AÑOS

Si bien en la Casa Polaca ya existía una biblioteca perteneciente a la Unión de los Polacos de la cual los socios podían retirar libros, la Biblioteca Domeyko, en cambio, cumplía la función de un instituto cultural que servía de fuente para la realización de numerosos trabajos de investigación.
En 1970, se festejaron los primeros diez años de existencia de la Biblioteca, en cuya oportunidad fue descubierto un busto de Ignacio Domeyko realizado en bronce y donado por el escultor Adolf Glett. Asimismo, las investigaciones referidas a publicaciones vinculadas con Polonia culminaron con la edición del libro en lengua polaca Materiales para la bibliografía polaca en América Latina, editado por el señor Albert Bukiet, de larga trayectoria en la Biblioteca. Cuando la biblioteca de la Unión de los Polacos dejó de existir, su colección de libros –al igual que los socios lectores– pasó a formar parte de la Biblioteca Ignacio Domeyko.

CÍRCULO LITERARIO “METÁFORA”

Durante la presidencia de la señora Irene Nawrot, surgió la inquietud de organizar actividades que promovieran el conocimiento del idioma, la literatura y el teatro polacos. Se dio comienzo al dictado de clases de idioma para adultos y se creó el Círculo Literario Metáfora, que organizaba veladas y talleres literarios. En numerosas oportunidades, la Biblioteca participó con stands y conferencias en la Feria del Libro de Buenos Aires.

En 1929, en respuesta al llamado de la Asociación Metropolitana Polonia Libre, llegaron a Buenos Aires, representantes de 13 Asociaciones Polonesas de otras ciudades del país. Conjuntamente y por unanimidad se aprobó la creación de la Unión de Asociaciones y Organizaciones Polacas “Casa Polaca” en la República Argentina.


La Unión se convirtió en la Federación de organizaciones Polonesas en Argentina.

La tarea principal de la Asociación fue fortalecer las estructuras de las organizaciones polonesas y ampliar las actividades sociales. La Unión condujo un refugio o centro de acogida para los inmigrantes, proporcionó temporalmente un comedor popular y aseguró a los polacos más pobres la atención médica y el cuidado dental.

Actualmente los polacos o sus descendientes en la Argentina están afiliados a numerosas asociaciones locales existentes en todo el país, las que en su mayoría forman parte de la Unión de los Polacos en la República Argentina (UPRA).

La UPRA está conformada por una Comisión Directiva y 6 Secciones: la Biblioteca “Ignacio Domeyko”, el Conjunto de danzas y canto “Nasz Balet”, Sociedad Polaca para la Educación “PMS”, el Centro Juvenil de los Polacos “POM”, la Sección de Ayuda Social “S.O.S.” y la Asociación de Estudiantes Polacos “S.S.P.A.”. Para ver el detalle de cada sección ingresar en el correspondiente ítem del menú.

La sede de la UPRA – denominado localmente como la “Casa Polaca”, es un edificio histórico en el barrio de Palermo en Buenos Aires, ubicada en la calle Jorge Luis Borges 2076, (cuya remodelación total pudo realizarse gracias a la donación de la Nación Polaca para los Compatriotas, recibida de manos de la Asociación “Wspólnota Polska” y financiada con fondos del Senado de la República de Polonia en el año 2009).

En ésta sede desarrollan sus actividades todas las secciones de la UPRA, algunas de las Asociaciones asociadas: el Club Polaco, la Asociación Cultural Argentino Polaca (ACAP), la Asociación de egresados Polacos, y la redacción del periódico “Głos Polski” (La Voz de Polonia). También en la Casa Polaca desarrolla sus actividades la Unión de los de Scout Polacos “ZHP” y funciona el Restaurante La Casa Polaca con comidas típicas polacas.

En los años 1948/50 una gran migración de Polacos llegó a la Argentina, en general, ex combatientes de la segunda guerra mundial, padres jóvenes y de diferentes frentes de guerra, se encontraron con la necesidad de darles a sus hijos un sitio donde veranear y que a su vez mantengan la cultura e idioma, mientras ellos seguían trabajando para armar sus vidas lejos de su patria natal.

Así fue que un grupo, entre ellos Los Sres. M. Kruszewski , Walentynowicz, Czastkiewicz, la Sra. M. Bychowiec, y otras personas, decidieron organizarse y formaron la PMS, que junto con el Scautismo, organizaron la primer colonia con una cantidad de niños y niñas que superaban los 200 y fue realizada en Villa Gesell en el año 1953. La Colonia se organizó en carpas donde cabían 12 catres y en cada carpa había una persona mayor al cuidado de los niños, generalmente la madre de alguno o algunos de ellos. Había un comandante de la colonia, maestras/os e instructores físicos y se cumplía una rutina horaria para todas las actividades. A partir de ese año la PMS empezó a organizar las colonias de verano siendo la siguiente en La Bolsa, cerca de Alta Gracia y posteriormente dos colonias en Ascochinga cerca de Villa Carlos Paz, posteriormente se alquiló por un año en La Granja donde en definitiva se compraron las 5 hectáreas, donde hasta hoy se realizan las colonias veraniegas ya con una infraestructura de cerca de los 5.000m2 cubiertos entre dormitorios para las niñas y niños además de cabañas para visitas de padres, parientes e invitados.
Siempre se aprovecharon esas vacaciones para cuidar y enseñar la cultura y el idioma polaco como continuación de las clases de idioma durante todo el año.

A medida que fueron pasando los años, la enseñanza del idioma Polaco que se realizaba en casas particulares, a niños de las distintas regiones del país, se fueron centralizando en las instituciones pertenecientes a la UPRA y en instituciones religiosas como la congregación de los hermanos Franciscanos de Maciaszkowo en Martín Coronado en la Provincia de Buenos Aires, El colegio San Maximiliano Kolbe en Belgrano de las hermanas de la Resurrección, en La Casa Polaca en la sede central de la UPRA y en las distintas organizaciones de la colectividad, como ser en La Plata, Berisso, Quilmes, Berazategui, Avellaneda, Pompeya, San Martín, en el interior del país como en Mendoza, Misiones, Rosario, Córdoba, Rio Gallegos, Mar del Plata, etc.

En la actualidad la PMS continúa con las actividades de enseñanza del idioma, la difusión de la cultura polaca y la organización de la Colonia de Verano en La Granja.