El Tattersall de Palermo

El Tattersall fue inaugurado en 1898, tomó su nombre del ciudadano inglés Lord Tattersall que en el Siglo XVII había creado, en Londres, un espacio exclusivo para la venta de caballos de carrera. A modo de tradición, en la Argentina primero y en otros países del mundo después, este tipo de lugar se denominó Tattersall. Era un recinto pleno de emoción donde las pasiones cobraban vida. Ya desde esa época sus salones y jardines se engalanaban para dar cabida a las más grandes e importantes celebraciones sociales. El Tattersall es uno de los lugares más prestigiosos de la Argentina. Es elegido desde 1898 por las personalidades más destacadas del país.

UBICACION
Av. del Libertador 4595
(1426) Buenos Aires
Argentina

En 1998 el Arquitecto Jorge Héctor Bernstein, urbanista y conservacionista, realizo la remodelación y puesta en valor del Tattersall, logrando su transformación y manteniendo el espíritu arquitectónico del lugar.

La VII Bienal Internacional de Arquitectura celebrada en 1998, otorgó al Arquitecto Bernstein el “Premio a la Recuperación Arquitectónica al Patrimonio Urbano” por la`’expertice’ puesta de manifiesto en la ejecución de la obra y la cuantiosa inversión realizada.

Totalmente renovado, el Tattersall, mantiene la magia y esplendor de su historia. Ofreciendo su estilo de excelencia en los eventos sociales o corporativos de alta gama, en las ceremonias oficiales, en los remates de jerarquía y en las exposiciones y congresos de alcance internacional.

Los salones del Tattersall y sus jardines engalan para dar cabida a las más grandes e importantes celebraciones sociales. Tu boda puede ser una de ellas.

Emplazado en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de Buenos Aires, Tattersall le ofrece infinitas posibilidades para que su evento corporativo sea extraordinario. Los 600 m2 del salón principal, sumados a los jardines parquizados y las galerías cubiertas que lo rodean, ofrecen versatilidad para dar solución a cada una de sus necesidades y en cada tipo de armado : auditorio, escuela, en “U”, cocktail o banquete. Adaptandose a todo tipo de eventos: jornadas de trabajo, capacitaciones, presentaciones de producto, promociones, exposiciones, congresos, aniversarios, cenas de fin de año y siendo el lugar perfecto para agasajar a sus empleados y clientes.

Tattersall de Palermo, con sus más de 100 años de historia, le ofrece un espacio exclusivo para la realización de únicos acontecimientos. Su majestuoso arco imperial da entrada principal al gran salón de eventos rodeado por bellos jardines y galerías, donde la magia rodea a invitados y anfitriones convirtiéndola en una velada inolvidable Nuestra selección de proveedores de primer nivel en cada rubro, garantizan la excelencia del servicio y lo asesoraran con las mejores opciones para su evento, bodas, cumpleaños de 15, Bar y Bat Mitzvah y todo tipo de celebraciones.

A pesar de tener una gran antigüedad, hoy, el Tattersall esta totalmente renovado pero manteniendo la magia y la brillantez de su historia; ofreciendo su estilo de excelencia en los eventos sociales de alta gama.

La ubicación del Tattersall es en una de las zonas más exclusivas de la ciudad de buenos Aires(Palermo), rodeado de grandes espacios verdes parquizados y a solo 5 minutos del centro de la ciudad.

Asimismo, el Tattersall puede incluir el servicio de ambientación, catering, sonido, iluminación, musicalización, foto y video. Trabajan con una selección de proveedores de primer nivel en cada rubro, garantizando así la experiencia del servicio. Esto último es una gran ventaja ya que puede ahorrarte mucho tiempo en la elección de los servicios que se requieren para la organización de la boda.


Fundado en Mayo de 1876 y en 1953 fue rebautizado

Hipódromo Argentino de Palermo. Emplazado en un predio de 60 hectáreas, su pista de 28 mts de ancho recorre 2400 mts. El predio que se hizo el hipódromo se llamaba Potreros de la Policía, mas allá del arroyo Maldonado, una zona bastante pantanosa.

Posee una jerarquía comparable con la que ostentan los de mayor reputación en el mundo, como Longchamps, en París, que lo precedió por sólo cuatro años, y los muy antiguos de Ascot y Epsom, en Inglaterra, que datan del siglo XVIII. Pero con una clara ventaja respecto de ellos, al estar situado a poca distancia del centro de la ciudad.

Nació con la denominación de Hipódromo Argentino, sobre la entonces avenida Vértiz, que después se convirtió en Libertador, y se le agregó el nombre del barrio sólo en 1953. Sus antecedentes fueron las carreras cuadreras, que en la segunda década de 1800 llegaron de zonas rurales para disputarse en la “quinta de Reid”, cerca de Barracas, y luego, en la “quinta de White”.

El edificio central data de 1908, es de piedra y cemento y ha sido obra del arquitecto Louis Faure Dujarric.

La creciente cantidad de público que convocaba el Hipódromo Argentino hizo que en 1857 se construyera un circuito más apropiado, el Hipódromo de Belgrano, el primero de estilo europeo, que, aunque sin mucha regularidad, funcionó en un predio situado entre las actuales calles Olazábal, Cramer, Melián y Pampa. Cerró en 1875. Funcionaba allí el “Circo de las Carreras”, un hipódromo que “ocupaba unas 30 manzanas en lo que hoy es Belgrano R” , destinado a celebrar “carreras inglesas”, lo que aparece como premonitorio de la importancia que tendrá esta colectividad en el desarrollo y la conformación identitaria de Belgrano “R”. En efecto, con la habilitación de la estación de Belgrano del ferrocarril Buenos Aires a Campana (posteriormente a Rosario, y de donde adoptará la letra “R”) ubicada entre las actuales calles La Pampa, Freire, Echeverría y Zapiola, las autoridades del pueblo deciden dividir y lotear las 30 manzanas que ocupaba el circo (1886). El plano fue realizado por Rafael Hernández. Con el tiempo llegará el “tranwaycito” que corría por la actual Echeverría hasta Crámer, donde se esperaba que “ocupasen el vehículo los vecinos del barrio de Campana (actual Belgrano “R”)” para retornar a las Barrancas del bajo. La mención al barrio de Campana como antecedente de Belgrano “R” figura en varios apartados de la obra de Carrera, como en la de otros historiadores de la zona.

El 7 de Mayo de 1876 se inauguraba, en los terrenos lindantes con el Parque Tres de Febrero, el Hipódromo Argentino de Palermo. Ese día los tranvías no dieron abasto y tampoco los trenes: a pesar de los 50 vagones que el ferrocarril puso a su disposición, muchos se quedaron sin ver esas primeras siete carreras. En esa oportunidad, el caballo “Resbaloso”, ganó la primera carrera ante 10 mil personas. El culto por la competencia de equinos que cultivaban los gauchos y algunos “señoritos” ingleses, caló hondo en la ciudad. El edificio original del Hipódromo consistía en una tribuna para 1600 personas con 40 palcos para familias y amplios jardines. El Hipódromo fue inaugurado en 1876, pero recién en 1908 fue inaugurada la actual tribuna oficial y los grandes portales de acceso por la Av. del Libertador, completándose las obras, que estuvieron a cargo del arquitecto francés Louis Fauré Dujarric, en 1909.

La confitería París.
En 1908 la Tribuna Oficial fue reemplazada por la actual, con capacidad para 2000 personas, obra del Arquitecto francés Faure Dujarric. Tres años más tarde, en 1911, se construyó la confitería París. El establecimiento tuvo por finalidad contribuir al esparcimiento de la sociedad porteña y además fomentar la raza caballar. Durante los primeros años las reuniones de carreras eran esporádicas y dependían del estado del tiempo.